Otro discapacitado de Ferrol circula en su silla por la AP-9

GALICIA

Crónica Un despiste le llevó a adentrarse más de un kilómetro en la autovía hacia As Pontes

14 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Un poco más de una semana, dos internos del Centro de Atención de Minusválidos Físicos (CAMF) de Ferrol han sido protagonistas de un episodio similar: colarse por error en silla de ruedas en las grandes vías de comunicación de la ciudad. El primero en alcanzar la fama mediática fue José Antonio Navarro, que se introdujo por despiste en la autovía de As Pontes cuando se dirigía a un club de alterne. Ahora el testigo lo ha cogido Fernando Rodríguez, quien fue localizado ayer por la policía después de recorrer más de un kilómetro por la AP-9. Cuando los agentes interceptaron la silla motorizada del interno del CAMF, éste les aseguró que «se había equivocado, y que por error se coló en la autopista desde la rotonda de Basanta». Al parecer, según explicaron desde el centro, Rodríguez, de 40 años, iba camino del supermercado y «cuando se dio cuenta ya estaba dentro de la carretera». Tranquilidad La situación vivida por el discapacitado, que acabó circulando por el arcén de la AP-9 a escasos metros de vehículos que pasaban a 100 kilómetros por hora, no le provocó ni nervios ni temor, más bien al contrario. «Estaba muy pancho», afirmó una trabajadora del CAMF. Fueron los propios conductores los que, después de ver cómo una silla motorizada compartía espacio en la carretera, avisaron a los agentes municipales. Inmediatamente se movilizaron los cuerpos de seguridad de la ciudad, y hasta el lugar se desplazaron dos coches de la Policía Local, una patrulla de la Guardia Civil y otra de Atestados. Encontraron a Fernando Rodríguez unos metros antes de la salida de la autopista hacia Narón, a más de un kilómetro de su incorporación. Inusual Aunque estos dos casos han ocurrido con apenas diez días de diferencia, los responsables del centro ferrolano señalaron que «no es algo usual» y que «en los últimos años no han vivido ninguna situación similar». También añadieron que los internos «tienen total libertad para moverse por los alrededores del edificio». Para trasladar a Fernando Rodríguez de vuelta al CAMF, se desplazó hasta la autopista una furgoneta adaptada del centro. La aventura terminó para Navarro y para Rodríguez. ¿Habrá un siguiente?