PESCA CON CAÑA. La «Fisher Cow», una de las vacas de la Cow Parade, observaba ayer la colosal ciudad flotante con la típica mirada bovina mientras parecía esperar buena pesca. DESDE que en diciembre del 2003 el Queen Mary 2 atracó en Vigo dentro de su viaje inaugural, el paisaje de la ría se ha enriquecido con su imponente presencia en varias ocasiones. Ayer, el coloso de la mítica naviera Cunard (la del Titanic ) volvió a fondear en el puerto vigués unas horas. Concretamente, de las ocho de la mañana a las cuatro de la tarde. En ese tiempo, los 2.500 pasajeros del trasatlántico más ancho, más alto y más largo del mundo tuvieron tiempo, si se animaron a bajar de esa plataforma del lujo, para darse un garbeo por un Vigo que en esta ocasión ofrecía espectáculos de lo más dispares. Por una parte, estaban los trabajadores del sector naval argumentando sus derechos laborales con juegos pirotécnicos y desfiles de coches. Por otra, estaba la visita a una de las ciudades que este año -junto a Milán, Estambul, Marsella, Copenhague y Río de Janeiro- son sede de la Cow Parade , internacional exposición de vacas tuneadas de todas las formas posibles. La manada de 54 rumiantes pasta cemento por toda la ciudad. Los turistas, británicos en su mayoría, disfrutaron de una soleada jornada y, por la tarde, el mastodonte del mar puso rumbo a Barcelona, que, por cierto, es la otra ciudad española que ha tenido una Cow Parade . El Queen Mary 2 vuelve en septiembre.