Vigo, el buen samaritano de Fátima

E. V. Pita VIGO

GALICIA

JOSÉ M. GONZÁLEZ

Crónica | El Concello dará avituallamiento a los peregrinos

30 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Ocho voluntarios de Protección Civil de Vigo se desplazarán el próximo fin de semana al municipio de Maia, en las afueras de Oporto, para prestar auxilio a los peregrinos portugueses que caminan en dirección al santuario de A Nossa Senhora de Fátima. Los miembros de la agrupación viguesa instalarán sus vehículos en alguno de los tres caminos que llevan a Fátima. Prestarán apoyo psicológico a los romeros que, en la primera etapa de su peregrinación, llevarán encima una media de cien kilómetros andados desde el norte de Portugal. La expedición viguesa a Maia será coordinada por José Manuel Sousa, un minero jubilado de Oporto que reside en la ciudad gallega y que colabora desde hace nueve años con la base de Protección Civil. Su equipo estará formado por socorristas y expertos en prácticas de emergencias. «Haremos lo posible para que los caminantes resistan la marcha», dijo. Además de realizar curas en los pies, los vigueses entregarán sándwiches y agua a los romeros para que puedan terminar los otros 200 kilómetros que restan hasta el santuario más venerado del país vecino. Miles de creyentes se reúnen en mayo para conmemorar la aparición de la Virgen a unos pastores y, este año, orar en favor de la paz mundial. La fecha grande será el próximo día 13, en que se celebra el 90 aniversario del suceso místico. Dos semanas después, el santuario recordará el centenario del nacimiento de la hermana Luzía, una de las tres videntes. El organizador del dispositivo de la organización civil Cecopal en el concejo de Maia, Antonio Lopes, indicó que en años anteriores sus voluntarios llegaron a atender a 500 peregrinos. Anécdotas Lopes relataba ayer una de las anécdotas más curiosas entre los romeros que piden apoyo psicológico o logístico en la primera etapa de la ruta. «Una joven de 25 años hizo una parada en un puesto y le preguntamos por qué hacía a pie el camino. Nos comentó que era por una promesa que hizo a la Señora si le ayudaba a robarle el novio a una amiga». Esta colaboración entre Vigo y Maia es fruto de un acuerdo de apoyo mutuo con uno de los municipios limítrofes con Oporto, que tiene una de las rentas per cápita más elevadas del país vecino. Los portugueses están interesados en aprender las técnicas de sus homólogos gallegos y enviaron voluntarios a colaborar en los desfiles del Antroido y las procesiones de Semana Santa en la ciudad gallega.