Tres meses sin misa en Láncara

Carlos Vázquez LÁNCARA

GALICIA

CARLOS VÁZQUEZ

Los vecinos, ante el escaso avance de las obras de reforma que se realizan desde enero en la iglesia de San Pedro, reclaman al párroco una solución y un mayor cuidado

26 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Los vecinos de Láncara llevan sin oír misa en su templo parroquial desde finales de enero. La causa son las obras de reforma que se realizan en la iglesia de San Pedro, una construcción que data del siglo XVIII y cuyo interior alberga dos retablos de esa época realizados por el escultor lucense Agustín Baamonde. Los feligreses se quejan de la lentitud con la que marchan los trabajos de rehabilitación y dicen que, transcurridos tres meses, apenas se perciben avances. Más bien, señalan algunos, se han descuidado aspectos relevantes, como que, al parecer, las pilas bautismales permanezcan a la intemperie o algo similar ocurra, según testifican, con alguna de las lámparas del santuario. Otros se quejan de que, tras limpiar las paredes con agua a presión, se dañara el techo y ahora entre agua. Pero la inquietud del pueblo de Láncara -que aportó los fondos para la reforma- creció tras la ausencia de oficios religiosos durante la Semana Santa. La opción que dio el párroco, David Gil Mato, fue que se dirigieran a cualquiera de las otras dos parroquias de la zona donde también se ofician misas, en Carracedo y en A Lama, a escasa distancia de la de San Pedro. Sin embargo, la alternativa no satisface a los fieles que desean ver acabadas las obras cuanto antes. «Aguantamos abondo porque isto xa vai moi alongado», explica una de las feligresas, que prefiere no dar su nombre. La incomodidad con el cura, y dado que la comisión formada ah hoc el año pasado alegaba no saber nada, derivó en que los vecinos decidieran reunirse con el propio sacerdote a fin de trasladarle su preocupación. Durante la charla celebrada el pasado fin de semana, y ante una nutrida representación parroquial, Gil Mato aceptó dar misa ya este próximo domingo, a pesar de que los trabajos continuarán. El deseo del párroco, consultado por La Voz, es que el interior del templo quede «limpio y sin estorbos antes de la celebración de las fiestas patronales en honor a la Virgen del Carmen», que en esta localidad se celebran a principios de septiembre. Pero tampoco se atreve a asegurarlo porque, dijo, depende del albañil. Los vecinos solicitan, por tanto, que si no es uno sea otro, pero no quieren que pase el tiempo y los niños no puedan realizar su comunión ni tampoco se pueda fijar una boda. «E menos mal que dende xaneiro non houbo que facer enterro», señala otra feligresa, que tampoco aprueba tener que oír misa entre goteras. Tras la última reunión, las partes se mostraron dispuestas al entendimiento, aunque los vecinos dudan de que su párroco pueda celebrar misa el domingo a la misma hora y en dos parroquias a la vez. Un error que deberá corregirse.