Álvarez dice que el ADIF se precipitó al negar los fallos de seguridad

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

GALICIA

Vítor Mejuto

El organismo rectifica y no descarta ninguna hipótesis sobre las causas del siniestro

26 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La contundencia de los vecinos de Valga a la hora de denunciar los fallos en el sistema de seguridad que podrían haber sido la causa del trágico accidente ocurrido el miércoles, y que se saldó con tres fallecidos, parece haber surtido efecto. Si en un primer momento el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), dependiente del Ministerio de Fomento, negó cualquier fallo en el sistema, ayer no tuvo más remedio que dar marcha atrás. Fue la propia ministra de Fomento la que reconoció que algo había fallado. Lo hizo ante la casa de uno de los fallecidos, hasta donde se acercó ayer al mediodía para dar el pésame a las familias. Magdalena Álvarez dijo que la investigación estaba en marcha y que todos los datos estaban en poder del juez, incluida la caja negra del tren, por lo que las causas del siniestro aún no se conocían. Pero no tuvo reparos a la hora de dejar en entredicho a los gestores del ADIF, dependiente de su departamento, y negar lo que ellos habían afirmado el día anterior, es decir, que los sistemas habían funcionado correctamente. «No es cierto -subrayó Álvarez-. No avalo esa afirmación; antes de informar sobre un accidente hay que investigarlo. Siento que el ADIF haya avanzado esa información que no estaba contrastada porque necesita una investigación mucho más profunda». Y más tarde, en la casa consistorial de Valga, añadió: «Voy a exigir responsabilidades de por qué estaban levantadas las barreras, porque se ha dicho que todo funcionaba correctamente y no es cierto. Al fondo de la cuestión llegará el juez, y se sabrá lo que fue, y no lo que algunos quisieran que fuera». Poco después de que la ministra se manifestara con tal contundencia, el ADIF emitió un nuevo comunicado en el que reconocía que todas las líneas de investigación estaban abiertas y no se descartaba ninguna hipótesis sobre los motivos del accidente. Touriño pide celeridad También el presidente de la Xunta de Galicia fue contundente a la hora de pedir a sus compañeros del Gobierno central «celeridad e eficacia» en la investigación de los «fallos» que provocaron el accidente. Emilio Pérez Touriño consideró «necesario e imprescindible, e entendo que de feito debe estar xa aberta, a correspondente investigación que determine, con precisión e a fondo, as causas do que ocorreu, ou que é o que ten fallado, desde a hipótesis previa de que algo tivo que fallar e parece que fallou». Touriño señaló que el siniestro «nunca se tivo que ter producido porque, presuntamente, hai medios que o deben evitar», y advirtió que en determinados puntos del territorio gallego la supresión de los pasos a nivel «non pode nin debe esperar á culminación da construción da alta velocidade». Las visitas de las autoridades a los hogares de los fallecidos precedió a la llegada de los féretros al multiusos de Cordeiro, donde se vivieron intensos momentos de dolor. Los familiares estuvieron acompañados por los profesionales del Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias, un equipo dependiente del Colegio de Psicólogos de Galicia que procuró en todo momento que la tensión no desbordase la situación y se respetase el dolor de la familia. El entierro será hoy a las siete de la tarde.