El BNG vuelve a indignarse al navegar por Internet: esta vez es la web del Instituto Geográfico Nacional la que no da una con los nombres oficiales de los concellos
20 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.«Isto pareceríame ata cómico se fose un caso illado, pero é que se repiten con demasiada frecuencia», comenta el senador del BNG Francisco Jorquera. Hace sólo dos meses, su partido ponía el grito en el cielo al detectar el uso incorrecto de los topónimos gallegos en la web de la DGT, que por aquel entonces informaba de las obras que había en las carreteras de Villalba, Creciente, Sangenjo, Viana del Bollo o Los Nogales. Ahora ha sido al pinchar en la página del Instituto Geográfico Nacional (www.ign.es) y del Centro Nacional de Información Geográfica (www.cnig.es), dependientes del Ministerio de Fomento, cuando los nacionalistas han localizado un nuevo despropósito toponímico. «Este caso é xa esperpéntico porque ata custa traballo identificar o topónimo real. Se lle pedísemos aos ourensáns que localizaran "El Irijo" no mapa, coido que moitos non saberían do que lles falan», señala Jorquera, quien presentó ayer una pregunta en el Senado, al igual que su compañero de filas Francisco Rodríguez en el Congreso. El Irijo, por cierto, es O Irixo. Es sólo una de las numerosas «perlas» -o «aberracións lingüísticas», como las denomina el Bloque- que se pueden encontrar en esta web. También están Ginzo de Limia, Laroco, Lobera, Arnoya y Chandreja de Queija, todas en la provincia de Ourense (Orense, según la web); Rianjo, Arteijo, Boqueijón, Mellid, Mujía y Puerto del Son en A Coruña (La Coruña en la página); Las Nieves, Sangenjo, Arosa y Sotomayor, en Pontevedra; y Jove, Germade o Piedrafita del Cebrero, en Lugo. Para el BNG, el Instituto Geográfico Nacional vulnera con estas formas su obligación de respetar la legalidad lingüística y ofrece «unha versión alarmante da toponimia galega», «grotesca» y pasada «pola túrmix dunha pretendida castelanización». Para colmo, dicen, el instituto participó en la comisión de toponimia de la Xunta, que fijó el nomenclátor oficial. «Non é un problema de descoñecemento, senón de deixadez e falla de respecto á pluralidade lingüística», critica Jorquera. El Bloque no sólo quiere una rápida rectificación desde Madrid. Reclama un plan de revisión integral de toda la información que la Administración central ofrece en sus distintas webs «para que isto non se repita máis».