En directo | Los niños protagonizaron las inauguraciones
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, estaba contento, se le veía feliz. Y no era para menos. Ayer inauguraba las tres primeras galescolas de Galicia, situadas en Portas, Rianxo y Boiro, un ambicioso proyecto que prevé la creación de 121 centros con 6.000 plazas para niños de hasta tres años y que contribuirá a crear unos 1.200 puestos de trabajo. La visita a las instalaciones comenzó temprano. La primera parada fue en Portas, único municipio donde ya está en servicio, para a continuación seguir hasta Barbanza. Quintana estaba muy orgulloso de uno de sus proyectos más emblemáticos. Defendió el interés general de los centros por encima de los partidismos y relató que sólo primaban las necesidades vecinales. Como anécdota, explicó que en los municipios donde se inauguraban gobernaban alcaldes de los tres principales partidos de Galicia. Las galescolas serán algo más que unas guarderías. Según el vicepresidente, integrarán una red con una oferta moderna, equilibrada y de calidad que implica dejar atrás el déficit de escuelas infantiles como un recurso básico para la igualdad y conciliar la vida laboral con la familiar. Los tres centros educativos cuentan con unas modernas instalaciones y están equipadas convenientemente para unos alumnos muy especiales. Las dependencias son amplias, acogedoras y funcionales. Tan sólo se aprecian pequeñas marcas corporativas en la ropa común. La polémica del mandilón quedó aparcada por el momento a la espera de que los pequeños inquilinos y el personal correspondiente vista los uniformes, algo que no gusta al PP y al PSOE. Quintana aclaró que la puesta en marcha de estas tres instalaciones ejemplarizan el modelo que se quiere extender al resto de Galicia. Los cambios ya se apreciaron en las inauguraciones. Mientras en Rianxo la encargada de descubrir la placa fue la niña Caterina Radío, en Boiro el honor le correspondió a una chiquitina de poco más de un año. Allí varios pequeños ya se atrevieron a jugar y corretear por unas dependencias esperadas desde hace mucho tiempo.