Bilbao cobraba fuerza ayer como posible destino del barco cuando se autorice su marcha El foco de calor, según la inspección realizada, se extendió de proa a popa del mercante
24 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Todo indica que el punto y final de la crisis del Ostedijk depende ya de trámites burocráticos. Los técnicos españoles que ayer revisaron el barco consideran que el foco de calor provocado por la descomposición de la carga únicamente ha dañado la base de la bodega, y que difícilmente afectará a la navegabilidad del barco. Una vez sofocadas las altas temperaturas alcanzadas por el fertilizantes, los inpectores pudieron confirmar que el foco se inició precisamente en la base de la bodega y se extendió de proa a popa. Los 1,20 metros de distancia entre esta parte del buque y el primer forro habría contribuido a evitar un impacto más perjudicial en este barco que, al ser de doble casco, aún cuenta con un segundo forro. Aún así, debe ser la firma clasificadora Bureau Veritas la que de el visto bueno definitivo para que el barco pueda emprender rumbo de nuevo. La armadora El Ministerio de Fomento explicó ayer que la empresa armadora Navigia Shipmanagement se hizo ya con el control del buque para su posterior navegación. Pero se encuentra a la espera de poder presentar el certificado de Bureau Veritas que acredite que la situación de su estructura no interfiere en su navegabilidad, así como otro documento que garantice que su carga de 6.000 toneladas de fertilizante NPK Triple 15 está en buenas condiciones y no hay riesgo de que se reactive el proceso de descomposición que generó el problema. Ayer, no habían sido presentados ante las autoridades marítimas españolas ninguno de los dos documentos exigidos, y previsiblemente, la tramitación no estará completa, por lo menos, hasta mañana lunes. Una de las incógnitas es cuál será el posterior destino del buque. Inicialmente, está descartado que retome su ruta hacia Valencia, donde inicialmente tenía que haber entregado su carga antes de sufrir el accidente. Ayer volvió a plantearse la posible entrada del buque en las instalaciones portuarias de San Cibrao que gestiona en exclusiva la multinacional Alcoa, posibilidad que fue rotundamente descartada por la propia empresa a última hora de la tarde. En este escenario, Bilbao cobra fuerza como puerto al que podría dirigirse a lo largo de la próxima semana el mercante, una vez obtenga luz verde para navegar. A partir se ese momento, la ruta del Ostedijk entra a formar parte de las operaciones comerciales habituales, de modo que el destino será decidido por la armadora. Por primera vez desde el pasado sábado 17, día en que se inició el incidente protagonizado por el Ostedijk , el gabinete de crisis no compareció ayer ante los medios de comunicación para confirmar o descartar el destino del buque. Tareas de control Mientras tanto, trabajadores de la compañía de salvamento contratada por la armadora, Wijsmuler Salvage, quedaron a bordo del bulk carrier holandés, con el apoyo del remolcador Sertosa Veintitrés . A lo largo de la jornada continuaron las tareas de control de la temperatura de la carga, y miembros de la firma señalaban que el barco estaba «correcto». Antes de ello, efectivos de la Sociedad de Salvamento Marítimo (Sasemar) habían realizado la última inspección del mercante, que estaba acompañado tan sólo del Don Inda. Sasemar dio por terminadas sus labores en torno a las tres de la tarde en el puerto de Celeiro, donde por la mañana había atracado también la gabarra Punta Galea - que durante los días que duró la crisis del Ostedijk realizó tareas de apoyo logístico- para descargar el material anticontaminación y contraincendios que fue utilizado durante el proceso de enfriamiento de la carga del buque.