La guerra siempre acaba enseñando su rostro más trágico y real

GALICIA

22 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

IDOIA, 23 años, regresa mañana a casa. No puede hacerlo como ella, y todos, hubiésemos querido: satisfecha de haber aportado su trabajo para ayudar a un país que sufre. Idoia ha dejado su vida lejos, en Afganistán, dónde prestó servicios como conductora de una ambulancia. No es consuelo para quienes lloran su muerte, pero al menos sabemos que fue allí en misión de paz. Es ineludible a estas horas el debate sobre si los soldados españoles deben regresar a España. En cualquier caso, lo que debe exigírsele al Gobierno es que mientras estén allí cuenten con las máximas medidas de protección posibles en una misión de tanto riesgo. Y como la guerra acaba siempre por mostrar su rostro más dramático (que es el más real), lo que debemos desear es la paz. Soñemos para que un día sea posible.