LA GUARDIA Civil entregó en el Juzgado de Instrucción de Arzúa al Catalán como presunto autor de al menos tres incendios y un robo. También se incautaron de objetos robados. Fue el viernes por la mañana. Esa misma tarde, los arzuanos que habían vivido sobresaltados los días anteriores ante la oleada de incendios en inmuebles, no daban crédito al ver al Catalán paseando tranquilamente a su perro. Hasta que, el lunes, otro incendio con un foco en cada habitación destruyó por completo un chalé. Ni así. La Guardia Civil lo detuvo admirando el espectáculo de fuego y volvió a llevarlo al juzgado, pero el fiscal seguía sin ver motivos para encerrarlo. Ante la inacción de la Justicia, los vecinos vigilan los movimientos del enemigo público. La presunción de inocencia del Catalán es para ellos un sobrado motivo de alarma.