Touriño señala que sin consenso no cumplirá su compromiso con sus predecesores Presidencia proponía que los dignatarios salientes pudieran estar doce años en el Consello Consultivo
08 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Las reticencias del BNG hacia la reforma legislativa que preparan sus socios en el Gobierno bipartito para reconocer el estatus jurídico de los ex presidentes de la Xunta bloquea la posibilidad de que los predecesores de Emilio Pérez Touriño en el cargo puedan cobrar un salario de hasta 73.000 euros al año durante un período de doce ejercicios no renovables. Touriño reconoció ayer que «este tipo de cuestións deben ser dende o consenso» y que, sin esa unanimidad, no podrá cumplir el compromiso que asumió en su toma de posesión con los dignatarios salientes. El jefe del Ejecutivo se mostró tajante sobre la imposibilidad de llevar adelante el anteproyecto de ley elaborado por la Consellería de Presidencia para conceder a los ex presidentes la opción voluntaria de incorporarse al Consello Consultivo durante doce años. Ante las preguntas de los periodistas sobre el recelo que ese reconocimiento suscita en las filas nacionalistas, Touriño resolvió que «se Galicia non está en disposición de dar ese paso non se dá e punto, e direille ao conselleiro de Presidencia que o conxele. Non poderei cumprir un compromiso, pero ás veces pasa», asumió. Modelo estatal suavizado La modificación de la Lei Reguladora da Xunta e o seu Presidente, para abrir la puerta del órgano consultivo a los ex mandatarios en calidad de miembros natos, les reportaría unos ingresos durante doce años de unos 73.000 euros por ejercicio, incluyendo todos los complementos salariales. Las retribuciones concretas se publicarían anualmente en los Presupostos. Touriño explicó que Presidencia todavía está estudiando el modelo, aunque inicialmente optó por esa vía del Consello Consultivo para regular el tratamiento de quienes lo precedieron en el cargo -Gerardo Fernández Albor, Fernando González Laxe y Manuel Fraga- porque utiliza como referencia el que ya aplican la Administración del Estado y otras comunidades. En todo caso, la solución propuesta por Presidencia limita ese reconocimiento a un período de doce años, cuando los ex presidentes del Gobierno central pueden incorporarse al Consejo de Estado como consejeros natos con carácter vitalicio. En su comparecencia de prensa posterior a la reunión semanal del Consello de la Xunta, Touriño rehusó valorar si los gallegos entenderían que los ex presidentes tuvieran garantizados unos ingresos muy superiores al salario medio. «A pregunta que me formulo non é esa, é se este país entende que hai unha necesidade dun tratamento razoable dos ex presidentes. Entendín que así era. Pero se non o é, pois aquí paz e despois gloria», recalcó Emilio Pérez Touriño, que observó que planteó la búsqueda de una fórmula para reconocer a sus predecesores en la Xunta porque había una «demanda puntual» al respecto. El anteproyecto que la Consellería de Presidencia ya remitió hace días al vicepresidente Anxo Quintana y al líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, también facilitaría a los dignatarios la disposición del correspondiente coche oficial, entre otros honores y deferencias protocolarias. Ese borrador, que alude al propósito de aprovechar el bagaje y experiencia de los ex presidentes «ao servizo do país», precisa que tendrán derecho a percibir al menos durante dos años desde la fecha de su cese «as compensacións económicas e os medios e servizos que se establezan por decreto da Xunta e se consignen orzamentariamente». En la actualidad, Manuel Fraga todavía disfruta en Madrid de los dos años de coche oficial, funcionario y sueldo que le corresponden por su condición de presidente saliente.