NUNCA antes se había programado en Galicia una campaña contra el fuego con tanta antelación. En pleno enero se nos han ido desgranando uno a uno los detalles del operativo con el que la Xunta afrontará el verano del 2007. No es para menos, tras la catástrofe ecológica del año pasado. La última novedad son los 3.000 voluntarios que patrullarán el monte, en una iniciativa sin precedentes. El propio Gobierno, a través del ministro Rubalcaba, habló ayer en Galicia de cuatro elementos para mejorar el dispositivo. Más medios, más coordinación, más formación y más colaboración ciudadana. Se le debió olvidar el quinto: Más sentencias ejemplares contra los incendiarios. Una vez descartada la fantasmagórica trama criminal con la que algunos quisieron explicar lo inexplicable, los ciudadanos exigen leer algún día en los periódicos algo así como «Condenado a 20 años de cárcel por quemar el monte».