El pequeño Rubén no superó las lesiones cerebrales que le produjo el siniestro Será enterrado esta tarde, dos días después del sepelio de las otras dos víctimas
25 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.José Guillán Piñeiro se queda solo. Dos días después de enterrar en O Grove a su mujer y a su hija de seis años, hoy deberá pasar por el mismo trance con su otro hijo, el pequeño Rubén, de ocho años. Aunque inicialmente parecía que el niño evolucionaba favorablemente de las lesiones que le provocó el accidente de tráfico que la familia sufrió en Poio, finalmente no pudo superar los daños cerebrales y en la jornada de ayer murió en la uci pediátrica del Hospital Xeral-Cíes, de Vigo. La familia vivió una jornada indescriptible en la tarde del miércoles, porque a la misma hora en que enterraban a Teresa Carril, de 34 años, y a su hija Sara, empeoraba el estado del hermano de ésta, que entró en parada cardíaca y tuvo que ser trasladado desde el Hospital Provincial de Pontevedra a la uci pediátrica del Xeral-Cíes, en estado de coma. Los peores presagios se confirmaron ayer, cuando se tuvo conocimiento de la muerte del menor, que será enterrado hoy a las cinco de la tarde en el cementerio en el que ya descansan su madre y su hermana. En el hospital Domínguez, de Pontevedra, seguía ingresada ayer la abuela de los niños, Teresa Pereira, de 71 años. Como evolucionaba favorablemente, en un principio se pensó en trasladarla a planta desde la unidad de cuidados medios, pero las malas noticias que llegaban sobre el estado de su nieto lo desaconsejaron. La abuela fue en todo momento consciente de lo ocurrido y sabía que había perdido a su hija y a su nieta. Otra jornada de luto En el colegio Rosalía de Castro, donde estudiaban los pequeños, se decidió ayer al mediodía mantener hoy otra jornada de luto, como se hizo cuando falleció la hermana, por lo que no habrá clases. Tanto la corporación municipal de O Grove como la de Vilagarcía celebraron ayer sendas sesiones plenarias. En la villa en la que residía la familia se guardó un minuto de silencio por las víctimas, y en Vilagarcía se leyó una declaración de pesar en recuerdo de los fallecidos. El accidente en el que murieron los tres miembros de la familia tuvo lugar en la mañana del martes, cuando en compañía de la abuela regresaban a O Grove desde Pontevedra. Un camión cargado de mejillones que circulaba en dirección contraria perdió el control, volcó sobre el turismo y lo aplastó. Sobre las causas del siniestro, la jefa de Tráfico en Pontevedra, María Victoria Gómez, pidió que no se hiciesen valoraciones a la ligera e indicó que, en principio, no parecía que hubiese exceso de velocidad y que todo apuntaba a que la carga del camión estaba mal estibada.