Un héroe de Mos contra la obsesión francesa

La Voz FERNANDO HIDALGO

GALICIA

ACUSAN A PEREIRO DE DOPAJE

18 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?n los casos de dopaje nos hemos acostumbrado a que primero se dispara y luego se pregunta. Los ciclistas saben mucho de ésto. En Francia, además, si pueden disparar dos veces antes de preguntar, mejor. El actual Caisse d'Epargne, antaño Banesto y más atrás Reynolds, pasa por ser uno de los clubes ciclistas con más solera del mundo, sino el que más. Pensar que podía haber cometido un error tan tonto como permitir que Pereiro usara el Ventolín sin el permiso legal correspondiente es mucho pensar. Pero en la Francia de hoy en día todo puede pasar en las cosas del ciclismo y del dopaje. Hace no mucho, en el país vecino lanzaron un globo sonda: ¿Qué ocurriría si se dejara el Tour del 2006 desierto? Era todo un aviso. Se han empeñado en que así sea y les da igual pasar por encima incluso de la legalidad internacional. Porque para ellos el mundo mundial empieza y acaba en Francia. En su día, pasó algo parecido con el mítico Induraín. Los galos intentaron ensuciar su nombre a pesar de que sabían que el uso que hizo del Ventolín era completamente legal. Aquellos que vibramos cuando nuestro héroe de Mos lucía el amarillo en el Tour de Francia haríamos muy mal cayendo en el juego que ayer inició Le Monde . Sólo faltaría que tuviera asma y que no pudiera tomar Ventolín. ¿O es que en Francia, cuando no pueden respirar cantan la Marsellesa y se curan?