«Socorro, ayúdennos, un coche nos persigue a gran velocidad y nos dispara». No se trata de un filme de acción. La llamada la realizó un conductor luso desde su móvil en la plaza de América
10 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.La centralita del 091 de la comisaría viguesa recibió una llamada de emergencia con acento portugués desde un teléfono móvil. «Socorro, ayúdennos, un coche nos persigue a gran velocidad y nos dispara», gritaba aterrado el conductor luso A.T.S.C. mientras pilotaba un Fiat con matrícula lusa por las calles del centro de Vigo. El turismo, ocupado también por tres brasileños vecinos de Vigo, recibió numerosos impactos de perdigones en la parte trasera. El tiroteo se produjo en el semáforo del cruce de la avenida de Florida con la plaza de América en la noche del martes. Varios testigos salieron alarmados de los bares cercanos. «El coche, metido hacia un garaje, perdía gasolina. Le habían disparado al depósito», relata un cliente. La policía nacional capturó momentos después a los sospechosos, que circulaban en un BMW. Se trata de J.A.G., vecino de Gondomar de 28 años, y de D.L.C., porriñés de 21 años. La investigación continúa abierta y ambos declararán hoy ante el juez. Justicia por su mano ¿Por qué dispararon? Todo apunta a que los agresores decidieron tomarse la justicia por su mano contra un empleado al que, precisamente, acudían a denunciar en el cuartel de la Guardia Civil de Vigo por agredir a un fotógrafo y amenazar al jefe. De camino al cuartel, los denunciantes se cruzaron de casualidad con el coche del portugués, lo persiguieron y le dispararon balines con una escopeta de caza. Todo empezó la mañana anterior. El jefe de una empresa de Vincios (Gondomar) sospechaba que su empleado luso, que estaba de baja médica, le engañaba y trabajaba a escondidas para otra firma. Por ello, contrató a un fotógrafo para desenmascarar al trabajador pero éste dio una paliza al gráfico y luego amenazó al jefe, quien presentó denuncia ante la Policía Local de Gondomar.