Luz al final de un largo túnel

La Voz A.V. | FERROL

GALICIA

CÉSAR TOIMIL

La apertura de un nuevo vial subterráneo en el entorno del emblemático espacio de la ciudad naval anticipa la conclusión de una metamorfosis de casi cinco años

28 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Mayo del 2002. Comenzaban las obras para la creación de un estacionamiento soterrado -ya en funcionamiento- en la plaza de España de Ferrol. Dos meses después, la estatua ecuestre del dictador Francisco Franco se retiraba del lugar tras 35 años ocupando una posición central. Se trataba del pistoletazo de salida de un complejo rompecabezas con sucesivos trabajos para la remodelación integral del emblemático recinto de la ciudad. Un puzle que se inició con el gobierno de coalición BNG-PSOE y que le toca acabar a los responsables del actual pacto entre PP e Independientes por Ferrol. Han pasado ya cuatro años y siete meses desde que grúas y excavadoras comenzaron a hacer su labor. Y todavía no han parado. Los operarios se afanan en la conclusión de la reurbanización de la superficie de la plaza que, según el calendario oficial, podrá materializarse en marzo del 2007, siempre que no se produzcan demoras. Una larga operación de estética que, al margen de las polémicas políticas que despierta, ha traído de cabeza a los conductores por los numerosos cortes de tráfico y cambios de sentido en la circulación que ha acarreado. El principio del fin El pasado miércoles, el Concello de Ferrol abría a la circulación un nuevo vial subterráneo que, atravesando un extremo de la plaza, conecta entre sí dos de los barrios periféricos: Canido y Esteiro. Se trata de la primera parte del proyecto para la cubierta del recinto y permite a los ferrolanos atisbar la luz al final del túnel. Es el anticipo del remate completo de las tareas. Implica, además, que la circulación en la plaza -que antes absorbía casi 30.000 vehículos diarios y ahora es mucho más escasa- pase a discurrir casi por completo bajo tierra. Por el túnel hay que circular para cruzar la plaza de España de norte a sur y por el túnel hay que hacerlo para surcarla de este a oeste. Sólo pueden verse coches en dos pequeños tramos de superficie que dan acceso y salida al estacionamiento soterrado. ¿Absorberá un intenso volumen de circulación en el futuro lo que antes era la gran entrada a la urbe? Previsiblemente no. Tanto por los forzosos cambios de costumbres de los conductores como por el hecho de que la desembocadura de la AP-9 en la ciudad se ha convertido ahora en el principal acceso al centro de Ferrol. La apertura del nuevo túnel permitirá, por otro lado, que la entrada al casco histórico desde la plaza de España sea peatonal. Antes el paso de los vehículos cercenaba esa posibilidad. Lo que falta Pero para cortar la cinta inaugural del recinto habrá, sin embargo, que completar la reurbanización de toda su superficie, incluyendo la construcción de un edificio central de oficinas de 21 de metros de altura para el que ahora sólo hay cimientos. También está previsto abundante arbolado, dos áreas infantiles, una gran fuente en forma de cascada y dos pequeños inmuebles dedicados a la hostelería.