Mónica Vázquez López atendía ayer su clínica de fisioterapia de Vigo tras vivir el puente de la Constitución atrapada en la sierra de Béjar junto a su marido Antonio -miembro del club Montañeiros Celtas-, dos matrimonios más y una pareja. «Estuvimos muy tranquilos, con sangre fría. Bailamos y cantamos para no dormirnos», recuerda. Cada quince días hacen excursiones y han conquistado los picos más altos de España. Su idea era caminar por el parque del Moncayo en Zaragoza, pero, ante el mal tiempo, optaron por Béjar. «Cuando subimos estaba despejado y queríamos hacer tres picos», comenta Germán Vázquez, uno de los ocho excursionistas. Mónica y sus amigas, compañeras de profesión, aprovecharon sus conocimientos para dar masajes en los pies a los expedicionarios y así soportar mejor temperaturas de cinco grados bajo cero. «La nieve nos desorientó y no sabíamos la ruta para bajar. Llamamos al 112 y esperamos. La gente debe saber que si te mueves es peor», explica la viguesa. Casualmente, cuando estaban perdidos a 1.850 metros de altura, se toparon con el ex presidente de los Montañeiros Celtas, el vigués Chechu, y su pareja, Sonia, quienes portaban una tienda iglú de dos plazas. Como no cabían todos, al caer la noche, acordaron que tres de las chicas se cobijasen en la tienda. Chechu tenía un altímetro y un mapa, y así averiguaron su posición. «Al abrirse la niebla vimos un embalse», recuerda Mónica. La pista sirvió para orientar al equipo de rescate de montaña de la Guardia Civil Barco de Ávila. El jefe del grupo, Alejandro Vicaro, anduvo hora y media: «Hasta que vimos que ellos nos hacían señales con las luces». El regreso fue duro porque bajaron por una garganta nevada y una de las excursionistas sufría vértigo.