El cierre de la vía de O Salnés desvía 12.000 coches a una red ya saturada

GALICIA

La Xunta permite la circulación en el recorrido más utilizado del vial al menos hasta enero Las alternativas pueden multiplicar por cinco el tiempo preciso para alcanzar Sanxenxo y O Grove

06 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

La Consellería de Política Territorial decidió ayer abrir al tráfico el tramo de la vía de O Salnés que registra una mayor intensidad diaria de circulación. Se trata del recorrido que comunica la AP-9 con Ribadumia, en el corazón de la comarca, que cada día registra el paso de 14.599 vehículos. Su utilización se prolongará hasta transcurridas las Navidades. Pero una vez llegado enero, su suerte será la misma que la de los diez kilómetros que unen Ribadumia con Sanxenxo: un cierre imprescindible para llevar a cabo las reparaciones que exige el castigado firme. No es difícil augurar que las comunicaciones de O Salnés se enfrentan a cinco meses, el período de clausura previsto, muy complicados. Aunque menor que el tramo que continúa abierto, la circulación en el trecho final de la teórica arteria comarcal suma 11.903 vehículos diarios. Su cierre tiene como efecto inmediato el desembarco de ese contingente de tráfico sobre una red de carreteras secundarias muy saturada de por sí. Tanto, que la intensidad circulatoria en muchos de estos recorridos alternativos supera a la de la propia vía de O Salnés, llegando a duplicarla. Alternativas complicadas Los ejemplos son variados. Sin duda, la carretera más complicada de toda la comarca es la PO-549, que discurre entre Vilagarcía y O Grove, paralela a la costa. Entre la capital arousana y Cambados circulan cada día más de 15.000 vehículos, mientras que el registro del tramo equivalente de la vía de O Salnés apenas oscila entre los 6.000 y los 8.000 tránsitos, según Política Territorial. Este vial es el que sufrirá un mayor impacto a raíz de la clausura ordenada por la Xunta. Como antes de que la vía matriz iniciase su complicada andadura, en 1994, el nudo que distribuirá el tráfico hacia Sanxenxo y O Grove será Dena, un verdadero semáforo que cada día surcan 10.000 vehículos, y que fácilmente pasará a duplicar esta cifra. Con las consecuencias lógicas. Si recorrer los diez kilómetros cerrados de la vía de O Salnés exige unos diez minutos, ayer eran necesarios 25 para hacer lo propio por el trazado alternativo que propone la consellería. El tráfico, propio de una jornada festiva, era fluido. Pero en horas punta, cuando su densidad se dispare, cruzar la PO-550 en dirección a los destinos turísticos más pujantes de la comarca requerirá hasta 45 y 50 minutos. Un verdadero retorno al pasado.