Quintana sigue al frente del BNG, pero cede poder en la dirección

Ignacio Carballo González
Ignacio Carballo SANTIAGO

GALICIA

Sandra Alonso

Las candidaturas críticas consiguieron cinco de los quince puestos de la ejecutiva «O Bloque ou camiña con unidade ou non camiña», dijo al presentar el acuerdo

03 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Anxo Quintana revalidó ayer el apoyo de la asamblea nacional del BNG para continuar al frente de la organización, pero no logró el reforzamiento de su liderazgo como pretendía. La votación del consello nacional acabó con la idea de que la duodécima asamblea iba a ser un «paseo» para la alianza de Quintana y la UPG, ya que las tres candidaturas críticas obtuvieron en conjunto el 37,4% de los votos, un apoyo más que suficiente para entrar en la ejecutiva, donde situaron a cinco de los 15 miembros: tres de O Encontro Irmandiño, entre ellos Xosé Manuel Beiras, quien tres años después retorna a la dirección del BNG, y dos de A Alternativa. El Movemento pola Base, aunque no obstaculizó esta lista plural, optó por mantenerse al margen de la ejecutiva. «O BNG ou camiña con unidade ou non camiña», dijo Quintana al dar a conocer el acuerdo para la ejecutiva. Sólo unos minutos antes, Beiras había anunciado la presentación de una lista conjunta de las tres opciones críticas debido a la «actitude intransixente» del portavoz nacional. Unidad En aras de la unidad, el portavoz nacional sacrificó a algunos de sus colaboradores más próximos en la ejecutiva -el más sonado, Carlos Aymerich-, pero también Encarna Otero o Tereixa Novo. Quintana tenía que hacer hueco a los críticos y respetar la cuota de poder de la UPG, el partido hegemónico del Bloque, que entre militantes e independientes en su órbita suma siete miembros: Francisco Rodríguez, Francisco Jorquera, Ana Pontón, Alberte Ansede, María Xosé Bravo, Clara Millán y Rosana Pérez. La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, y el edil pontareano Roberto Mera son ahora los dos integrantes de la ejecutiva más cercanos al portavoz nacional. Junto a Beiras, por el Encontro Irmandiño accedieron Mario López Rico y Cristina Amor; y por A Alternativa, Rosario Fernández Velho y Amada Traba. Esta ejecutiva unitaria fue aprobada por la asamblea con 1.634 votos a favor, 71 en contra y 82 abstenciones. Refleja la pluralidad que resultó de la elección de los 50 miembros del consello nacional que la asamblea había votado por la mañana: 31 para la lista de Anxo Quintana y la UPG, 9 para O Encontro Irmandiño, 5 de A Alternativa (entre ellos Camilo Nogueira y Alberte Rodríguez Feixoo) y otros 5 del Movemento pola Base, una escisión de la UPG con el dirigente de la CIG Fermín Paz al frente. «Misión cumplida» En el discurso de clausura, Anxo Quintana afirmó que se había cumplido la misión de la duodécima asamblea nacional: «Un BNG máis unido e máis forte». Tras aludir al reto de las elecciones municipales y a la necesidad de fortalecer el «binomio inseparable para triunfar» de la acción de gobierno en la Xunta y el BNG como proyecto político, el portavoz nacional centró su discurso en el «Estatuto de nación» irrenunciable para el Bloque. Quintana advirtió contra cualquier intento del PP y el PSdeG de excluir a los nacionalistas del acuerdo estatutario, porque «só serviría para ter un Estatuto de segunda e o pobo galego non o vai permitir».