Cientos de personas recurren cada año al servicio meteorológico gallego antes de retejar una casa o para preparar la vendimia
03 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.¿Será cierto que «cando chove e sae o sol, anda o demo por Ferrol»? Quizás Vicente Pérez Muñuzuri (Sevilla, 1965) no tenga la respuesta, pero el director de MeteoGalicia y sus compañeros intentan que los gallegos puedan salir con el paraguas puesto con la seguridad de que les hará falta. -Cuando la predicción del tiempo sólo se hacía en Madrid, en Galicia siempre caían chuzos de punta ¿MeteoGalicia afina más? -Eso tiene que decirlo la gente. Creemos que sí y, por lo que escuchamos, parece que la cosa ha mejorado. Ahora hay más información disponible, más productos específicos para nuestra tierra. -Le tecnología ha desbancado al fraile de la varita y al gallo que cambia de color... -El fraile tampoco lo utilizaba el Instituto Nacional de Meteorología. En Galicia tenemos la suerte de contar con uno de los superordenadores «más mejores» del mundo. Gracias a ello, es posible que tengamos modelos lo suficientemente buenos que nos permiten realizar las predicciones finales, que son las que la gente ve. Las personas no saben que detrás de un mapa hay todo un trabajo de modelos, de observaciones que, al final, hay que resumir en un simbolito encima de la cabeza de alguien. -Hay que ver qué recurrente es la meteorología en los ascensores.... -El tiempo da para mucho, sobre todo en Galicia. Alguien me decía que la TVG es de las que más invierte en espacios del tiempo, comparada con otras televisiones. -¿Seremos maniáticos? -No lo sé, pero como nos afecta tanto el tiempo y forma parte tanto de nuestra vida... Sí que es de lo que más se habla, incluso vosotros en los periódicos. -Cuando nos equivocamos en la predicción, la gente nos pone verdes. Nosotros, claro, les echamos la culpa a ustedes... -¡Hacéis bien! [se ríe]. -¡Mire que hay preocupación con el cambio climático! Igual un día deja de ser verdad eso de «nunca choveu que non escampara»... -Más bien, será al revés. El cambio climático es algo que nos viene afectando desde hace años y cada vez es más acusado. Y lo seguiremos viendo a lo largo de los próximos decenios. -A la gente, lo que pase a cien años vista le da igual... -Creo que la gente está bastante concienciada, aunque no implicada. Cuando éramos jóvenes tú y yo, íbamos al colegio y agarrábamos el paraguas en octubre y no lo soltábamos hasta después de febrero. Ahora, en los colegios no ves un paraguas. -¿Al Gore exagera? -Ni tanto ni tan poco. Pero, a veces, es necesario decir ciertas frases para que la gente se conciencie, también los políticos. El cambio climático es uno de los problemas más graves a los que se enfrenta la humanidad. -¿La familia y los amigos acosan a la gente de MeteoGalicia pidiendo predicciones? -No es un acoso, pero sí es cierto que, por el hecho de trabajar aquí, siempre nos preguntan este tipo de cosas. Incluso hay quien te llama para saber si puede cambiar la ropa de invierno del escaparate por la de primavera. Mi hermana, cuando se casó, me pidió una predicción, o un amigo que se fue a Saint Louis. Y muchos particulares, para retejar casas, otros para ver si pueden empezar la vendimia... Normalmente, la gente llama para saber si va a hacer buen tiempo, menos quienes vienen a rodar anuncios o películas, que quieren saber cuándo lloverá. -Qué paciencia... -Va con el oficio, respondemos a todo el mundo, ahí están los teléfonos. -Seguro que, a pesar de sus explicaciones, alguno le lleva igual los huevos a Santa Clara. -¡Mi hermana cuando se casó! Pero la meteorología es una ciencia e intentamos que sea lo más exacta posible. -¿El tiempo afecta de verdad al carácter o es una excusa para la mala leche? -Hay suficientes evidencias para demostrar que sí. -Al mal tiempo, ¿buena cara? -Siempre, pero, con lo del cambio climático, el mal tiempo empieza a ser bastante recomendable. Será señal de que llueve.