Alega que el buque «Solar I», hundido en Filipinas, está en una zona con alto riesgo sísmico Participará la empresa que aportó los robots submarinos en el operativo de Repsol
28 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l Fondo Internacional de Compensación de Daños por Hidrocarburos (Fidac) se basó en informes técnicos ad hoc para minimizar la amenaza del Prestige y negarse a colaborar en la financiación de los 109 millones que costó la extracción. Aquellos estudios no se referían al riesgo actual -con apenas mil toneladas en los tanques y un escape mínimo de hasta 50 litros al día-, sino a la situación del petrolero antes de que Repsol extrajera unas 14.000 toneladas del pecio de proa. Todas las férreas argumentaciones para que el caso Prestige no se convirtiera en un precedente se derritieron el pasado mes de octubre, cuando el comité ejecutivo del Fidac se mostró favorable a colaborar en la extracción de las más de 2.200 toneladas que aún quedan en los tanques del petrolero Solar I, que se hundió el pasado 13 de agosto a unos 20 kilómetros al sur de la isla filipina de Guimaras. En un informe reciente, el director del fondo propone al comité ejecutivo del Fidac que acepte la extracción como parte de la factura de reclamaciones por la marea negra, al considerar que los diez millones de euros que como máximo se emplearán en el vaciado «no son un coste desproporcionado en relación con el riesgo medioambiental». En el caso del Prestige , los 109 millones sí fueron considerados desproporcionados, a pesar de que un análisis del coste por tonelada extraída no arroja una diferencia tan alta entre ambos episodios: 7.800 euros en el caso del Prestige, y unos 5.000, en el del Solar I . Razones medioambientales Además del argumento económico, los directivos del Fidac se apoyan en informes científicos que concluían que, a pesar de la situación estable de un pecio situado a tan sólo 630 metros de profundidad -el Prestige está a 3.880-, «existe un alto riesgo sísmico en la zona que podría provocar un escape catastrófico de fuel». La otra hipótesis menos alarmista sería similar a la que los expertos manejan con el pecio hundido a 260 kilómetros de Galicia. «No obstante, el desenlace más probable es que a largo plazo, probablemente después de 50 años, el hidrocarburo salga en pequeñas cantidades a través de grietas y agujeros causados por la corrosión». También se destaca la «sensibilidad» del ecosistema tropical de la isla de Guimaras a un eventual derrame de hidrocarburos. El informe está firmado por la misma organización de expertos que desestimaron apoyar económicamente al Gobierno español en el Prestige : el ITOPF, un panel técnico que está financiado por la federación internacional de armadores de petroleros para asesorar a países que luchan contra una marea negra. Las coincidencias no acaban aquí. La aseguradora del Solar I ha adjudicado la extracción a la división asiática de la firma italiana Sonsub, subcontratada por Repsol para desarrollar robots submarinos capaces de llevar a cabo operaciones complejas a 4.000 metros de profundidad. Según una información de periódicos del sector, la experiencia de Sonsub en la operación para vaciar el Prestige fue determinante para elegirla entre las otras dos aspirantes.