Admite que el texto ha de consagrar la plena igualdad jurídica de las dos lenguas oficiales El BNG apuesta por una redacción precisa, alejada de la «ambigüedad» de los populares
25 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El Estatuto de Autonomía vigente dice en su artículo 5 que la lengua propia de Galicia es el gallego y que todos los ciudadanos tienen el derecho de conocerla y de usarla. Pero no regula, como sí hace la Constitución con el castellano en el artículo 3, que los gallegos tengan el deber de saber este idioma. La diferencia jurídica entre ambas lenguas es algo que el BNG, apoyado por los socialistas, pretende corregir con la reforma del Estatuto, con la novedad de que el PP está dispuesto a aceptar fórmulas que equiparen de facto el estatus legal de ambos idiomas. El grupo de ponentes que negocian en el Parlamento el contenido del nuevo marco estatutario ya discutió largo y tendido sobre cómo y en qué términos debe plasmarse el reconocimiento de la lengua gallega, por lo que las posiciones políticas a este respecto están más que claras. El Bloque Nacionalista Galego trazó con esta cuestión una de sus líneas rojas en la negociación, y no parece dispuesto a conformarse fácilmente con menos de lo que figura en el Estatuto aprobado recientemente por Cataluña, donde se dice que el catalán y el castellano son las lenguas oficiales de la comunidad y que todos los ciudadanos tienen «el derecho y el deber de conocerlas». Fórmula de consenso El grupo socialista ampara la petición del BNG, pero también se muestra abierto a afinar en la redacción del texto para encontrar una fórmula de consenso que satisfaga las aspiraciones de todos los partidos. Y cuando de consenso se trata, tanto el PSdeG-PSOE como el PP se remiten a la Lei de Normalización Lingüística y al correspondiente plan que entró en vigor en enero del 2005, con la aprobación unánime de todos los grupos políticos. Igualdad plena En la negociación que libran los ponentes a puerta cerrada, el PPdeG puso sus cartas boca arriba para indicar hasta dónde estaba dispuesto a llegar, admitiendo la posibilidad de que el Título Preliminar del nuevo Estatuto incluya un párrafo que establezca la «igualdade plena de ambas linguas», explicaron fuentes populares, un enunciado que incluso podría precisarse más para recalcar que tanto el gallego como el castellano «tienen el mismo estatus jurídico» en la comunidad. Los populares consideran que esta fórmula es suficiente para blindar, aludiendo a la igualdad, el deber de los ciudadanos de conocer tanto el gallego como el castellano, si bien el reconocimiento es tan solo implícito. «El Estatuto no tiene por qué ir más allá -explicó un dirigente del PP-, porque después es cosa del Gobierno que haya en cada momento que poner el acento en una u otra política lingüística». No obstante, la fórmula abierta del Partido Popular no parece haber dibujado grandes sonrisas en el seno del Bloque, pues cuando los populares plantearon reconocer la «igualdade lingüística», los nacionalistas propusieron añadir la coletilla de «en dereitos e en deberes», cuestión que el grupo de la oposición todavía se resiste a aceptar. En cualquier caso, fuentes consultadas en los tres grupos políticos apuntaron que existe una gran disposición a alcanzar un acuerdo en torno a la cuestión idiomática. Aunque la ponencia del Parlamento llegó con este asunto a un callejón sin salida, PP, PSdeG y BNG también son conscientes de que la equiparación jurídica de ambas lenguas fue demandada de forma abrumadora por los colectivos e instituciones que comparecieron en la comisión del Estatuto.