Sir Robin Knox-Johnston, el primer hombre en dar la vuelta al mundo en barco y sin escalas, atraca en el puerto coruñés para reparar su nave, dañada por el temporal.
26 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Si los océanos fueran una monarquía, sir Robin Knox-Johnston sería el rey. De hecho, fue el primero que logró dar la vuelta al mundo en barco y sin escalas entre 1968 y 1969. Tardó 312 días, navegó a 3,6 nudos y utilizó para su viaje el Suhaili, un pequeño barco de madera de teca y 9 metros de eslora, que él mismo había construido. Ganó, porque fue el único de los nueve participantes que logró completar el recorrido, doblando los cabos de Buena Esperanza, Leeuwin y Hornos, y a pesar de que perdió la radio a las diez semanas de partir del puerto, y de que su reserva de agua dulce se contaminó. Más de 36 años después, y con 67 a las espaldas, este viejo lobo de mar ha vuelto a las andadas. Él ha sido uno de los que esta semana partió del puerto de Bilbao para participar en la Velux 5 Oceans, la regata en solitario que dará la vuelta al mundo. A pesar de que el marino inglés dispone de una embarcación de lujo ?la Saga Insurance?, con las últimas tecnologías en navegación y todas las comodidades de las que carecía el Suhaili, no contó con la presencia de un competidor muy peligroso: una tormenta. La borrasca sorprendió a sir Robin e hizo que sus velas llegasen a besar el mar. «Fue una de las peores tormentas que he visto. Estaba dentro, durmiendo un poco, y una ola simplemente la tumbó. De repente estaba boca abajo en la cabina, agarrado a la mesa de navegación», recuerda. Cuando logró enderezar el barco, comprobó que había sufrido graves daños, y puso rumbo hacia A Coruña para repararlo. En ello empleó todo el día de ayer, con la esperanza de que hoy pudiese volver a surcar los mares e intentar ganar la competición.