Aboga por importar el modelo mixto del MOMA neoyorquino, la Tate Gallery o el Guggenheim Condiciona el éxito de la Cidade da Cultura a contactos de la Xunta que aún no han fructificado
05 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La Xunta está negociando la entrada del sector privado en el rediseño de la Cidade da Cultura para buscar la rentabilidad de un complejo en que la inversión comprometida asciende ya a 388,2 millones de euros. Emilio Pérez Touriño explicó ayer que a través de esos contactos, que todavía no han proporcionado resultados concluyentes, el Ejecutivo gallego pretende importar al proyecto en construcción en Santiago las experiencias de grandes complejos culturales del mundo que funcionan con «unha matriz público-privada», entre los que mencionó el MOMA de Nueva York, la Tate Gallery de Londres, el Centro Pompidou de París y el Guggenheim de Bilbao. El presidente condicionó a esa incorporación del sector privado el éxito del coloso que se levanta en el monte Gaiás, donde el bipartito, recordó, heredó de Fraga «un proxecto moi concreto e moi definido», que complica la operación. Touriño -que en la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta advirtió hasta en dos ocasiones de que el reto que el Ejecutivo tiene por delante «non é doado»- subrayó que el bipartito tiene claro «que o futuro disto pasa por unha importante involucración da actividade privada, da iniciativa privada, do pensamento e da capacidade de xestión privados», argumentó. «Temos que buscar unha matriz público-privada que permita darlle un sentido e rendabilizar todo dende o punto de vista cultural, económico e financeiro», enfatizó Pérez Touriño. Reiteró que es en ese contexto de implicación de la iniciativa particular donde «hai que porlle o cascabel ao gato». El presidente se mostró prudente ante las preguntas de los periodistas sobre la marcha de las gestiones: «As cousas hai que contalas cando fructifican ou cando hai algo para ofrecer», reseñó. Con todo, mostró confianza en «ter resultados pronto». Al respecto, Touriño señaló que la Xunta dispone aún de unos meses de margen para tomar una decisión sobre la utilidad que dará al complejo. El plazo de catorce meses de suspensión de las obras acordado en enero con adjudicatarias de las instalaciones proyectadas como Teatro da Música (renombrado como Escenario Obradoiro) y Edificio de Novas Tecnoloxías (Casa Mundo) expira en marzo, aunque el bipartito tendrá que resolver el rediseño en este trimestre. La conselleira Ánxela Bugallo anunció el sábado pasado que el programa de Gaiás se decidirá «nas próximas semanas», si bien eludió facilitar datos sobre las conversaciones para captar capital privado. Autocrítica presidencial Touriño realizó un ejercicio de autocrítica sobre la demora en aportar soluciones para rentabilizar el proyecto. «Seguimos traballando na dirección de ser capaces de definir cal é a orientación última, a clave do proxecto da Cidade da Cultura. Sei que iso causa gran preocupación, en positivo e en negativo, pero non é doado», arguyó el presidente. Admitió que «a día de hoxe aínda non resolvimos. Se hai que facer autocrítica, facemos autocrítica», concedió. Con todo, Touriño remarcó que la dilación en la decisión final sobre los usos del complejo «non quere dicir que non estemos a traballar na búsqueda da mellor orientación e da mellor saída a esta herencia».