Touriño tiende la mano a Feijoo y valora que Quintana «rebaixe esixencias» en el Estatuto
GALICIA
?l tibio clima de consenso esbozado en el debate de política autonómica en torno a la crisis de los incendios forestales puede propiciar un nuevo escenario de diálogo entre los tres grandes partidos, un contacto esencial para que el proceso de reforma del Estatuto acelere su marcha. Confiado en esa posibilidad, Emilio Pérez Touriño mimó ayer el «escenario de acordo» abierto en O Hórreo, y confirmó su intención de convocar en cuanto su agenda se lo permita al líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, para celebrar la reunión que quedó aplazada en vísperas de la manifestación contra la gestión del bipartito en los fuegos de agosto. Touriño, que confesó estar «moi contento» con la decisión del PP de trabajar en una nueva política forestal con los grupos que sustentan al Gobierno, rehusó valorar, a preguntas de los periodistas, si hay disponibilidad por parte de Feijoo para acudir a esa reunión pendiente o si el jefe de la oposición «está atado ou maniatado». Tampoco quiso pronunciarse sobre el compromiso asumido por el político popular de que aceptará la fórmula que propone Anxo Quintana para reconocer el carácter nacional de Galicia, que parte de la acuñada en el Estatuto de Cataluña, si finalmente el Tribunal Constitucional da el visto bueno a aquel texto. Aportaciones «queimadas» El presidente subrayó al respecto que la de Quintana «é unha aportación máis, que está na liña correcta de desbloquear a situación», si bien apostilló que, cuando se divulga una oferta públicamente, «casi seguro que a queimas polo camiño, pero é bo porque é indicación de que hai vontade», destacó. La valoró, con todo, como una «rebaixa de esixencias» del BNG. En la misma línea conciliadora de Touriño, Feijoo profundizó en Vigo en su idea de que Galicia debe buscar «unha fórmula propia» para definir su identidad, informa Carlos Punzón. El político ourensano recalcó que Galicia cuenta con la suficiente historia y cultura como para encontrar una manera propia de identificarse. Aseguró que ese acuerdo llegará si los tres partidos tienen disposición para ello. Feijoo abundó en su convicción de que la mayoría de los gallegos respaldan que Galicia preserve su condición de nacionalidad histórica, frente a una minoría que prefieren que se califique como nación. Tras negar discrepancias con Génova en ese punto, proclamó que Galicia debe exportar la fórmula para definir su identidad «e non importar as que se fagan noutras comunidades». Por su parte, Quintana ironizó que discutir sobre si la fórmula que propuso en el Parlamento copia o no la catalana es un debate tan inútil como discutir si la definición de nacionalidad histórica que defiende Feijoo está o no copiada del Estatuto valenciano o del aragonés. Aseveró que su propuesta es una forma constitucional que integra «as dúas cousas máis galegas e máis propias que temos: o galeguismo e o noso Parlamento». Quintana solicitó a Feijoo que deje de decir «non a todo» y volvió a emplazarle a que, si tiene alguna fórmula, que la ponga sobre la mesa.