El consello nacional vota hoy el abandono del asamblearismo en medio de una gran tensión Movemento pola Base denuncia que siete de cada ocho afiliados quedarán sin voz en la asamblea.
15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La próxima asamblea del BNG, prevista para los día 2 y 3 de diciembre, podría adoptar un perfil netamente congresual, alejado decididamente del asamblearismo, si el consello nacional del Bloque da el visto bueno hoy a una reciente decisión aprobada por la ejecutiva de la formación. La modificación del reglamento para que las votaciones se decidan por medio de delegados, como es habitual en cualquier partido, simplificaría la mecánica asamblearia, pero dejaría fuera de juego al grueso de la militancia. En las asambleas del BNG, organización frentista que hasta ahora ha hecho del asamblearismo su principal divisa, pueden votar teóricamente los 10.000 afiliados (unos 2.000 lo hicieron en la cita del 2003), pero los datos que se barajan para el encuentro de diciembre situarían la cifra en unos 800 compromisarios, si triunfa hoy la propuesta respaldada en la ejecutiva por el portavoz nacional, Anxo Quintana, y su entorno y, en parte, por cualificados dirigentes de la UPG, el partido hegemónico del Bloque. La decisión se adoptará en en todo caso en medio de una gran tensión. Ayer militantes del Movemento pola Base, del que es portavoz Rafael Villar, dieron lectura ante los medios de comunicación a un documento crítico, e interpretaron que la postura de la ejecutiva va a acabar con las señas de identidad del Bloque y además dejar sin voz ni voto a siete de cada ocho militantes en la duodécima asamblea. «Mero posibilismo» Movemento pola Base acusó a la actual dirección de sustituir los principios fundacionales del Bloque por un «mero posibilismo», con «graves consecuencias no plano ideolóxico e organizativo». Villar propuso «rachar co cada vez maior verticalismo e presidencialismo na toma de decisións». El alcance de la decisión adoptada en la ejecutiva puede suponer un giro copernicano en el BNG, y dejar a la organización frentista a tiro de piedra para reestructurarse como partido político convencional. Los críticos subrayan que, una vez aprobada por el consello nacional, la iniciativa no podrá ser revocada por las asambleas comarcales, y piden a los militantes que presionen para obligar a la dirección a anularla. El reglamento para la próxima cita asamblearia establece que los delegados serán escogidos por las reuniones comarcales mediante la presentación de listas. Cada una obtendrá un número de delegados directamente proporcional a los votos emitidos. Las listas deberán tener un número de miembros nunca inferior al 25% del total de delegados a escoger. Los afiliados que no resulten elegidos delegados podrán asistir a las sesiones de apertura y clausura de la asamblea nacional, pero en este caso sin voz ni voto.