Despedida con récord en Cerceda

La Voz Á. P. | CARBALLO

GALICIA

ANA GARCÍA

El Aquapark cierra hoy sus puertas tras un verano en el que ha recibido alrededor de 170.000 visitantes, muchos de ellos llegados de Asturias y León

02 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El empeño de Cerceda por darse a conocer como algo más que el municipio donde se encuentran Sogama y la mina y la central térmica de Meirama está cuajando. Esto se debe al éxito de una iniciativa nacida hace ya seis años entre el escepticismo de muchos, pero que, verano tras verano, se ha ido consolidando como una de las principales atracciones de la zona: el aquapark. Alrededor de 170.000 visitantes en la temporada que hoy concluye -unos 35.000 más que el año pasado- confirman el auge de unas instalaciones que no han dejado de crecer desde su apertura y que, pese a la proximidad de la costa, no sólo han conseguido atraer a los vecinos del interior de Galicia, sino que también son un destino frecuente de excursiones y familias llegadas desde numerosos puntos del litoral. Alba Fernández, una de las responsables del parque acuático, explicaba ayer que este año han notado, además, la afluencia de numerosas personas llegadas desde Asturias y León, y achacaba el éxito de este complejo a su constante modernización y al cambio de hábitos por parte de los usuarios. La masificación que se daba durante los fines de semana en años anteriores ha dado paso en esta ocasión a una mayor afluencia de lunes a viernes, lo que ha repercutido en un mayor disfrute por parte de todos. Las piscinas de natación, de chapoteo, de olas y la infantil; el géiser, el yacusi , los aquatubos, el kamikaze, los toboganes o el roller coaster -una de las novedades de este año- son algunas de las atracciones de un complejo que ocupa una superficie de 39.000 metros cuadrados, y que también da cabida a una cafetería, una tienda y un parque infantil. Además, coincidiendo con la apertura de esta campaña, el último fin de semana de mayo, se puso en marcha un novedoso sistema de paneles solares que permite calentar ligeramente la temperatura de las frescas aguas cercedenses. La ola de incendios que asoló Galicia a comienzos del mes de agosto no se dejó notar en la afluencia de visitantes al aquapark -«o único que notamos era que había máis chamadas para saber se había algunha estrada cortada», señala Alba Fernández-, pero sí las lluvias caídas poco después, que, además de contribuir a apagar los últimos fuegos, frenaron por unos días el ritmo de visitantes. Incluso así, sus responsables califican la campaña de muy positiva y se disponen ya a comenzar a trabajar en las novedades para el próximo año.