El Gobierno central los desplaza a otras comunidades ante el colapso que sufre Canarias En los últimos dos días han llegado 12, que están en centros de A Coruña y Ourense
23 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La llegada de miles de inmigrantes subsaharianos en pateras y cayucos a las costas de Canarias ha colapsado los centros de acogida del archipiélago y ha obligado al Gobierno central a enviar a muchos de estos sin papeles -18.000 arribaron a las islas en lo que va de año- a otras autonomías. Galicia también ha puesto su grano de arena y desde el mes de febrero un total de 120 inmigrantes han pasado por los tres centros de acogida que están habilitados en la comunidad. El pasado febrero se activó un protocolo entre las Administraciones central y autonómica para acoger a extranjeros que el Gobierno desplaza de otras autonomías, fundamentalmente de Canarias, y en menor medida de Ceuta o Melilla. En Galicia se habilitaron 34 plazas, distribuidas en los centros de Cáritas de Vilagarcía (6 plazas) y Ourense (8); y del Padre Rubinos en A Coruña (20 plazas). Las plazas se establecen en las distintas comunidades en función de los recursos existentes para atenderlos, de la existencia de recintos de internamiento o de la disponibilidad de los espacios habilitados con la red de oenegés. Lo cierto es que pese a la saturación que sufre el archipiélago canario, y a las críticas vertidas por otras comunidades por el reenvío de estos inmigrantes, Galicia está muy lejos de sufrir un colapso. De hecho, en el momento de máxima afluencia estuvieron ocupadas 18 de las 34 plazas, y en estos momentos están acogidos tan sólo 14 inmigrantes, de los que 12 han sido desplazados en los últimos dos días. En estos centros, subvencionados por la Secretaría Xeral de Inmigración, se les da una acogida inicial, y se les facilita comida y billete para un medio de transporte cuando deciden marcharse. La estancia media es de unos cuatro días. Desde la Xunta aseguran que buena parte de los inmigrantes -mayoritariamente subsaharianos- apenas permanecen en Galicia porque en ocasiones tienen amigos o familiares que han viajado antes que ellos y que ya están residiendo en otras partes de España. Durante los días que pasan en alguno de los tres centros habilitados en Galicia el papel de la Administración autonómica es simplemente «asistencial», y nunca de tramitación de papeles o de procesos de regularización. El proceso Según la propia secretaría xeral, el Gobierno central se pone en contacto todos los viernes con la Xunta para preguntar cuántas plazas están vacías, y a principios de la siguiente semana se informa a las comunidades sobre cuántos extranjeros van a enviarse, que llegan un día después. Hasta el momento, las peticiones de la Administración estatal nunca rebasaron la capacidad de acogida, pero si el Gobierno comienza a demandar más espacio, la Xunta asegura que estaría en disposición de habilitar más. La semana que viene está previsto determinar qué día de septiembre se celebrará en Madrid una conferencia sectorial para abordar el tema de los menores inmigrantes que llegan solos a las costas españolas. Hasta el momento han desembarcado unos 700 menores sin sus progenitores, pero se espera que la cifra aumente hasta 900 a finales del 2006. El bipartito formado por PSOE y BNG asegura que su postura oficial en el encuentro será la de «máxima colaboración» y apoyo firme a las comunidades que más inmigrantes reciben, ya no tanto con la finalidad de resolver un problema de extranjería, sino en un ejercicio de solidaridad con las autonomías que sufren el problema y soportan la llegada de pateras y cayucos.