Los productores gallegos de bivalvo temen que una mayor competencia hunda los precios Pretenden también poder introducir sin aranceles toneladas de pez espada, mejillón y anchoas
23 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Más competencia a la vista. Productos pesqueros gallegos como la almeja, el mejillón o la anchoa podrían tener que medirse en mucha mayor medida con esas mismas especies de otros países si prospera la petición que la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco) ha elevado al Ministerio de Comercio, para aumentar las cantidades de esas especies que se podrán importar de terceros países libres de aranceles en los próximos tres años. Además de para los bivalvos, Anfaco defiende la conveniencia de rebajar las cargas para la introducción de otras materias primas de la industria de transformación, como pueden ser los lomos de atún, la merluza o el surimi. De la selección de productos no se salva ni el pez espada, cuyo enlatado en conserva prácticamente aún no ha arrancado -es una de las cuatro especies con las que experimenta la industria- y para el que, sin embargo, ya se pide poder introducir en España 1.500 toneladas capturadas en terceros países a un cero por ciento de arancel. Las cantidades planteadas por los conserveros a la junta superior arancelaria -dependiente de la Secretaria de Estado de Comercio- son 2.000 toneladas para la almeja y 4.000 toneladas para el mejillón procedente de otros países que compiten con el gallego. Mayor es el volumen solicitado para la anchoa, de la que reclaman 10.000 toneladas libres de aranceles, una apertura que cuenta con el rechazo rotundo de los franceses. Los postulados de los conserveros han indignado tanto a los productores de bivalvo como a otros miembros con representación en la junta superior arancelaria, que nada tienen que ver con los mariscadores o los cultivadores de mejillón, pero que tampoco comulgan con la doble moral de los empresarios de la industria de transformación. Todos ellos coinciden en que este tipo de apertura a la competencia podría hundir los precios. Y es que la petición de apertura para la entrada de materias primas a bajo coste contrasta con la protección que la industria postula para su producción, pues acaba de exigir que se mantengan los aranceles para las conservas de Tailandia, Filipinas y de otros productores asiáticos, cuyas latas compiten con las gallegas en el mercado europeo. Mercados distintos Desde Anfaco niegan que sus demandas perjudiquen los bivalvos gallegos, puesto que las toneladas importadas no competirán en el mismo campo. El secretario general de la entidad, Juan Manuel Vieites, explicó que la almeja o el mejillón que entre más barata «se destina a los platos precocinados y otros elaborados» y nunca rivaliza en pie de igualdad con la producción autóctona. Además, Juan Manuel Vieites recuerda que el volumen gallego no es suficiente para cubrir la demanda del mercado.