Reportaje | Fisterra estrena lonja El edificio en el que se realizarán las subastas de pescado conjuga un espectacular diseño con espacios separados para los visitantes
08 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando mañana el presidente de la Xunta se pase por Fisterra para inaugurar la nueva lonja de la localidad, se encontrará con un edificio espectacular. Nada de esas clásicas naves de hormigón vacías que más parecían almacenes. La lonja de Fisterra es un despliegue de diseño y la primera de Galicia preparada especialmente para que los turistas puedan contemplar las subastas de pescado sin estorbar en las transacciones. Se trata de una construcción elaborada en cristal, aluminio y acero. Cientos de piezas montadas en la localidad. Sobre su fachada se reflejan el mar y las nubes, y parte de la renovada zona portuaria de la localidad. El mundo del diseño dejará de ser, desde el lunes, un espacio reservado a hoteles innovadores e interiores domésticos. Los pescadores venderán sus capturas en una estructura que dará un brillo especial a las famosas lubinas de la zona. Los responsables del proyecto son los arquitectos Juan Creus y Covadonga Carrasco. La empresa Indeza tuvo a 30 operarios montando estructuras desde que se licitaron las obras en noviembre del 2004. Además de los 2.500 metros cuadrados de aluminio que lleva el edificio, también tuvieron que enlosar con adoquín otros 8.500 metros cuadrados del entorno, instalar casi cien puntos de iluminación y un largo etcétera de pequeños detalles para completar un edificio tan especial. A los marineros de la localidad les cuesta acostumbrarse a tan singular construcción. Desde el mar se ve el puerto con más respeto. Aunque aún no hay fecha para trasladar las subastas a la nueva lonja, será cuestión de meses que centollos, pulpos y rodaballos digan su último adiós a su localidad en un ambiente mucho más distinguido. Eso sí, para cambiarle la cara a Fisterra hicieron falta más de tres millones de euros aportados por la Xunta a través del Plan de Portos. Sólo falta esperar que la belleza del mar reflejado sobre los cristales de la nueva lonja no repercuta en un alza del precio del percebe. Suele pasar con las cosas de diseño.