«Isto non é galego, é a fala»

Rodri García ENVIADO ESPECIAL | CÁCERES

GALICIA

FOTOS: VÍTOR MEJUTO (ENVIADO ESPECIAL)

Valle de Xálima (Extremadura) Los vecinos de Valverde, Eljas y San Martín se sienten orgullosos de una lengua que un congreso de expertos definió como descendiente del gallego-portugués medieval

29 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Si eu digo que vamos a remichar , ¿ti que entendes?». La pregunta la formula ante un cruceiro Teófila Martínez, en la plaza del Santo Cristo de Valverde del Fresno (Cáceres). Esta mujer habla en lagarteiro, mientras su amiga Benicia Román se expresa en valverdeiro; la primera es de Eljas y la segunda de Valverde. En un tercer pueblo, San Martín de Trebejo, situado a menos de diez kilómetros del primero, hablan el mañego; las tres poblaciones del valle de Xálima se agrupan bajo l a fala, a la que el BNG propuso prestar apoyo; el presidente de la Junta de Extremadura rechazó esa posibilidad argumentando que la fala no es gallego. Los vecinos prestan poca atención a la polémica, si bien algunos, como Ignacio Piñero, parecen darle la razón a su presidente: «Isto non é galego, é a fala », dice mientras se marcha con su boina calada y su vara; al alejarse recuerda que en la mili tenía un compañero gallego, una relación de amistad o familiar en la que coinciden muchos vecinos: cuando no ha sido en la mili fue en la emigración. (En el bar Flores de Eljas varios parroquianos repasan y sólo hay tres familias en las que no hubo emigrantes). Bicas, y no de Manzaneda Una hija de Benicia, Teresa Estévez, cuenta que es de Valverde, su marido de Eljas y «la hija mayor tira más a hablar lagarteiro, pero el pequeño es más del valverdeiro». Teófila y Benicia elogian las fiestas del lugar, entre ellas las de Semana Santa, cuando se hacen unos panecillos llamados «Bicas de No Señol» que recuerdan la Festa da Bica, de Manzaneda. Aclaran que remichar es curiosear. «Iso está claro que vén do galego». La frase llega a la calle desde el interior del mesón A Praceta, en San Martín de Trevejo. Media docena de parroquianos debaten sobre la fala y uno de ellos apunta: «Como o amigo Quintana se meteu a filólogo...»; es Carlos Sánchez, concejal «da oposición», matiza. Un médico, Eugenio Broncano, y el dueño de uno de los restaurantes con más fama de la provincia, José Carlos Pérez, de Os Cazadores, intervienen en el debate. «Esto viene desde antiguo, cuando Alfonso VIII envió gente del norte a repoblar esta zona», explica Carlos Sánchez. «¿Qué pasa?, que sementaron a xente por aquí», ironiza un dicharachero Domingo Martín o Pitinchí, que junto a Luis Fernández o de Beatriz recuerda un viaje por Galicia. Estuvieron en Moaña, municipio con el que está hermanado San Martín: «Bueno, estará hermanado el alcalde, porque oficialmente no hay nada», matiza Sánchez. Domingo Frades Gaspar, catedrático de la vida, como lo define alguno de sus amigos, es miembro correspondiente de la Real Academia Galega; recuerda que el origen de la fala quedó claro en el primer congreso sobre esta lengua celebrado en 1999: «Isto vén do galego portugués medieval, con outras influencias, pero ten nun 90 por cento máis afinidade co galego que co portugués». Clarinda de Azevedo, de la universidad de Coímbra, Francisco Fernández Rei, del Intituto da Lingua Galega, Juan M. Carrasco, de la Universidad de Extremadura, y Xosé Henrique Costas, de la Universidade de Vigo, fueron algunos de los participantes en dicho congreso, que podría volver a celebrarse.