Tres detenidos en Vigo por el secuestro de un constructor

GALICIA

El empresario fue liberado en marzo tras pagar 120.000 euros La Guardia Civil sospecha que los raptores se compraron un coche con el botín.

06 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La policía judicial de la Guardia Civil detuvo ayer a tres hombres acusados de perpetrar el secuestro exprés de un constructor de Meaño el pasado 9 de marzo. Los arrestados son O.B.R, vecino de Chapela, de 23 años; M.A.V.H., de 25, y F.G.H., de 38 años, ambos vecinos de Vigo. Al parecer, son poco conocidos en el mundo policial. Dos de los tres detenidos permanecían ayer en los calabozos de la Guardia Civil y en las próximas horas pasarán a disposición del juzgado. El tercero, cuyas iniciales son F.G.H., fue puesto en libertad sin cargos. En el registro, los agentes intervinieron dinero y documentación, así como varios vehículos. Los investigadores, acompañados del secretario judicial, descubrieron en los registros domiciliarios varios pasamontañas, ropa supuestamente empleada en el secuestro, peceras, mochilas, 9.000 euros en metálico, un Nissan, matrícula 8335-CPJ, y una furgoneta Renault Express, matrícula 3263-AK. Al parecer, el Nissan fue comprado recientemente, quizás de segunda mano y con el dinero del botín obtenido, que ascendió a 120.000 euros. Fuentes de la investigación mantienen el absoluto mutismo con el que iniciaron las pesquisas para salvaguardar la identidad del empresario y la seguridad de la familia. El empresario de O Salnés José María Cacabelos Vidal fue secuestrado el pasado 9 de marzo y liberado poco después en Vilaboa, una vez que su familia pagó un rescate que negociaron a la baja. El suceso no parecía tener relación alguna con los ajustes de cuentas o extorsiones relacionadas con el mundo del narcotráfico tan habitual en la ría de Arousa. Caja fuerte En aquel momento, las fuerzas de seguridad barajaron la idea de que los secuestradores formaran parte de una banda de delincuentes comunes sin otra intención que la de hacer caja. También se sospechó de una posible banda del este. El rapto se produjo muy cerca de Meis, en el vecino municipio de Cambados. El propietario de excavaciones Carabel en ocasiones guardaba dinero en una caja fuerte de su domicilio para realizar transacciones, por lo que los agentes en aquel momento no descartaron que algún vecino hubiera participado en el secuestro, al tener conocimiento de esta circunstancia. El golpe Ese día, una persona se puso en contacto con el empresario para realizar un supuesto negocio y lo citó en la localidad pontevedresa de Meis. Allí fue raptado por varios individuos encapuchados que lo introdujeron en un vehículo. Al parecer, Cacabelos Vidal no fue maltratado pero sí amenazado de muerte si contaba lo ocurrido o alertaba a la policía. El secuestro exprés es una modalidad muy extendida en Latinoamérica que se ha introducido en el sur de España. A partir de finales de la década de los años 90 salieron a la luz los primeros casos en Galicia. Fueron perpetrados en municipios próximos a la raia y a la autopista AP-9 que comunica con Portugal. Precisión En una versión inicial de esta noticia, aparecía el nombre completo de los tres detenidos, y no se informaba de que uno de ellos fue puesto en libertad sin cargos. Esta persona ha hecho pública una nota en la que afirma lo siguiente: «En la Edición Digital de La Voz de Galicia del día 7 de marzo de 2006, aparece mi nombre completo, Francisco García Hansen, como implicado y detenido por la Guardia Civil, en relación con el secuestro del empresario José María Cacabelos Vidal. Como se puede comprobar por la simple existencia de este escrito, actualmente, y desde las 19:00 del día de ayer, me encuentro en libertad sin cargos. Sólo permanecí detenido unas horas, hasta que se comprobó que era ajeno a dicho hecho delictivo. Mi implicación en dichas actuaciones policiales por el caso Cacabelos se debe a un simple error. Trabajo en una empresa constructora, y como coordinador, uno de mis cometidos profesionales consiste en contratar con distintas empresas para ejecutar diversos trabajos constructivos. Y por esa razón llamé al Sr. Cacabelos para ofrecerle la contrata de una obra. Mi detención fue debida a que el número de mi teléfono móvil aparecia varias veces en el listado de llamadas recibidas por el empresario secuestrado en el o en los días del secuestro. Dado que mi empresa ya ha recibido varias llamadas preguntando por mi implicación en dicho asunto criminal, en el que me he visto implicado sin razón alguna, y para salvaguardar mi buen nombre, solicito que quiten mi nombre de la edición digital lo antes posible y publiquen esta carta de rectificación»