La madre de los dos polémicos vecinos de A Pobra de San Xiao fue encontrada muerta a 400 metros de su domicilio. El cadáver no presentaba signos de violencia
17 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Casi quince días después de su desaparición, la madre de los Dalton, los polémicos hermanos de Láncara (Lugo), fue encontrada muerta. El hallazgo se produjo alrededor de las doce de la mañana de ayer. Una patrulla de la Guardia Civil descubrió el cuerpo de María Ermandina García Sordo en un paraje próximo a su casa, ubicada en las cercanías del núcleo de Poidiña, en San Xoán de Muro, en el municipio lucense de A Pobra de San Xiao. A Láncara fueron enviadas ayer, por orden del jefe de la comandancia de Lugo y coordinadas por el responsable de las operaciones, varias patrullas de la Guardia Civil. A la mujer, de 74 años, ya la habían buscado en las últimas semanas agentes del instituto armado y personal del Concello de Láncara, pero hasta ayer no hubo resultados. María Ermandina apareció a sólo 400 metros de distancia en línea recta de su domicilio, según expresaron diversas fuentes. Estaba en un paraje lleno de maleza al que, posiblemente, llegó desorientada. Sobre las dos y media de la tarde, el juez de Sarria ordenó el levantamiento del cadáver. Personal de una funeraria local lo trasladó a la morgue del Hospital Xeral de Lugo para practicarle la autopsia. Los forenses iniciaron este trámite pasadas las siete de la tarde de ayer, y a las nueve de la noche no habían concluido, según señalaron diversas fuentes. La madre de Emilio y Bernardino Rivas García, dos hermanos que acumulan más de una veintena de detenciones por diversos altercados en establecimientos de hostelería lucenses, no presentaba síntomas de violencia, según la revisión inicial del cadáver efectuada en el lugar donde apareció. Aunque esta es una cuestión que posiblemente refleje el resultado de la autopsia, algunas personas aseguraron que María Ermandina García Sordo murió posiblemente el mismo día que desapareció, el pasado día 5. En un principio y, como no era la primera vez que faltaba de casa, algunos investigadores pensaron que podría haberse desplazado a una aldea de Pol donde había nacido. De todos modos, la situación física de la mujer (llevaba muchos años enferma) hacía temer lo peor. Esta misma semana, el alcalde de Láncara, Eladio Capón, había encargado la edición de carteles con la fotografía de la mujer para colocarlos en diversos lugares de las parroquias. A su vez, el subdelegado del Gobierno en Lugo había apelado a la colaboración de los pescadores. El entierro de la anciana no se celebrará hasta el lunes. Ayer no se sabía si la mujer tenía algún panteón o si, por el contrario, deberá ser enterrada en un nicho municipal. Con el hallazgo, los Dalton cierran una semana difícil. El miércoles fueron juzgados por un altercado.