Un adiós sin palabras que cierra una época

Juan Luis Martínez

GALICIA

08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

HACE APENAS tres meses, Xosé Cuíña todavía pugnaba por relevar a Manuel Fraga al frente del PP gallego, esgrimiendo el mérito de haber permanecido durante trece largos años como la persona mejor colocada para ello. Pero ayer, el gladiador de Lalín regresó rendido al Parlamento gallego para despedir al ex presidente de la Xunta. Curiosamente, el hijo del molinero de Prado fue el primero en acceder al hemiciclo y en tomar asiento en su escaño. Pero con el que fue su mentor, no llegó a cruzarse ni un gesto, ni una palabra. El desaire entre Fraga y Cuíña sin duda cierra una era en la política gallega.