Crónica | Las polémicas listas sanitarias Los pacientes gallegos reclaman poco y algunos médicos atienden a 70 personas en una consulta, según un informe
07 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?o de las listas de espera sanitarias trae cola y además en Galicia da para jugar con la estadística. Así lo hizo la Asociación Defensor del Paciente que, en su memoria del 2005, presentada ayer en Madrid, advierte de que la cifra de enfermos en lista de espera en Galicia casi duplica a la del resto de España. Explica el colectivo que una de las principales causas es la sobrecarga de trabajo de los facultativos. En este campo, la mayor parte de las quejas que recibió la asociación provinieron del hospital Juan Canalejo, «aunque la explicación sea la situación insostenible que viven sus trabajadores en cuanto a sobrecarga asistencial, fundamentalmente por falta de plantilla». La asociación, que destaca positivamente la reciente reunión que mantuvieron sus directivos con la conselleira de Sanidade, recuerda que el Sergas invirtió 50 millones de euros para desviar pacientes a la privada y contrarrestar la situación de las listas de espera. En el 2005, los gallegos presentaron 701 reclamaciones (359 en A Coruña, 211 en Pontevedra, 79 en Ourense y 52 en Lugo) ante el Defensor del Paciente, con un gran aumento de protestas por presunta mala praxis con resultado de muerte. Los más denunciados Los hospitales más denunciados son el Juan Canalejo, el Xeral Cíes (Vigo), el Universitario de Santiago, el complejo pontevedrés y el Cristal-Piñor de Ourense. Por especialidades, ginecología y obstetricia figuran a la cabeza, seguidas de traumatología, cirugía general, urgencias y oncología. La asociación destaca que los gallegos son poco reivindicativos, «sobre todo por miedo a represalias, como hemos podido comprobar a lo largo de los años». Pero también constata un aumento de reclamaciones sobre los médicos de cabecera, y lo justifica en el hecho de que algunos facultativos atienden hasta 70 consultas diarias: «La presión asistencial es notoria». Otro de los aspectos en que incide la memoria es en la dificultad para conseguir copia de la historia clínica. Son muchos los obstáculos que ponen los servicios de atención al paciente de algunos hospitales, lo que obligó a muchos gallegos a recurrir a la inspección médica e incluso al juzgado. «Es el Juan Canalejo de A Coruña el que más dificultades pone y el que más se dilata en la entrega, si llega a entregarlas, claro», dice la memoria. También califica de grave que 3.200 personas mayores de 65 años estén en lista de espera para lograr plaza en una residencia pública, por lo que exige que se amplíe la capacidad de la red.