Armas en el bazar

Monica Torres
M. Torres TUI

GALICIA

FOTO CEDIDA POR LA GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil interceptó en dos establecimientos de Tui cerca de una treintena de armas prohibidas

28 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Parece que la máxima de que en un bazar chino se pueden encontrar los objetos más inverosímiles se ha revelado completamente cierta. Agentes de la Guardia Civil de Tui pudieron comprobarlo ayer en dos establecimientos regentados por ciudadanos asiáticos en los que se incautaron de casi una treintena de armas prohibidas por la legislación vigente, consideradas instrumentos especialmente peligrosos para la integridad física de las personas. En uno de los bazares se encontraron expuestos al público y dispuestos para su venta tres nunchacos metálicos de 37,5 centímetros, armas de combate que se hicieron populares en la década de los setenta de la mano de Bruce Lee, cuando protagonizó El furor del dragón o Kárate a muerte en Bangkok. Es un arma ofensiva, muy conocida en el mundo de las artes marciales construida uniendo dos mangos con una cadena. Antiguamente se empleaban para las labores agrícolas, ya que se utilizaban para desgranar soja, centeno o arroz, al igual que las tonfas. Las fuerzas de seguridad aprehendieron también cinco de estas armas, de 37 centímetros de longitud, que son una especie de bastones de defensa personal que, habitualmente, se usan a dos manos. La operación desarrollada por miembros de la Intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil de Tui , en colaboración con la Patrulla Fiscal, permitió además interceptar diecisiete defensas metálicas extensibles, dos espadas chinas de doble filo y un cuchillo con acanaladuras y mango en forma de ave. Irónicamente uno de los establecimientos ni siquiera tenía hoja de reclamaciones. La proliferación de bazares asiáticos en la provincia ha suscitado una gran polémica entre los propios comerciantes. En varias ocasiones se ha denunciado la presunta falta de control de los productos que ofertan. Intervenciones como la de ayer acrecientan este malestar. Durante el año pasado, la Guardia Civil intervino 34 espadas, 43 puñales y 84 pistolas de plástico similares a las originales o de fuego real, que no estaban clasificadas como juguetes, en establecimientos de la provincia. La peligrosidad de estas armas que, en ocasiones, se adquieren como regalos para menores u objetos de colección ha quedado registrada también en varios capítulos de la crónica negra. A principios del 2003, un vecino de A Coruña fue asesinado con una catana. En diciembre del año pasado un joven mató a su abuela y a su madre en la localidad lusa de Caminha, a 30 kilómetros de Tui con una espada de samurái, regalada por su propia progenitora.