El mundo a los cuatro vientos Estalla la polémica en EE.?UU. después de que el partido republicano vetara la organización de un homenaje institucional a Bruce Springsteen por los 30 años de «Born to Run»
28 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Con cinco Grammys en sus estanterías, tres decenas de discos en el mercado y varias giras mundiales, pocos son los que consideran que Bruce Springsteen no es un artista consagrado. Sin embargo, un pequeño reducto se resiste a aplaudir al cantante bautizado como The Boss (el jefe): el Senado de Estados Unidos. La polémica saltaba a los periódicos nacionales hace sólo unas semanas, cuando dos senadores del Estado de Nueva Jersey, Frank Lautenberg y Jon Corzine, proponían una resolución que homenajeara al cantante con motivo del 30 aniversario de su disco Born to Run . Estos reconocimientos políticos son una costumbre muy extendida en Washington, donde hasta la última ganadora de American Idol , la versión local de Operación Triunfo , fue agasajada por el Senado a petición de un representante de Oklahoma. Sin embargo, el autor del mítico Born in the USA no pudo conseguir el mismo estatus por expresa oposición del partido de Bush. Debate en los medios Lo que en principio no era más que una sutil venganza del Gobierno norteamericano al artista, al que nunca perdonó su apoyo expreso a John Kerry en las últimas elecciones, se ha convertido en los medios en una guerra abierta entre demócratas y republicanos con la libertad de expresión como centro del debate. El primero en abrir fuego era el prestigioso diario The New York Times , que a través de un editorial, firmado por el novelista de moda Harlan Coben, acusaba a la Administración Bush de extender la censura y la intolerancia con este tipo de decisiones: «¿Qué ha pasado con la diversidad de opiniones?, ¿qué ha pasado con la idea de que una sana oposición es positiva para nuestras mentes?», se preguntaba el escritor, fan confeso del artista. La crítica a los republicanos era continuada por los propios Lautenberg y Corzine, quienes no entendían como una figura tan importante de la historia del rock quedase fuera de los beneplácitos institucionales sólo por una afrenta personal. «Incluso si su música no les gusta, deberían entender lo importante que fue este disco para la cultura americana», defendía Lautenberg tras la negativa del Senado a aprobar la resolución. ?Senador Springsteen Pero las exigencias de gloria política para el artista no han quedado ahí. Desde numerosas publicaciones se ha pedido al cantante que participe aún más activamente en la batalla por la Casa Blanca. Concretamente, se pretende que Springsteen se presente a senador por el Estado de Nueva Jersey. Según se comenta, el gobernador de este estado, de mayoría demócrata, ya ha realizado acercamientos al artista y pretende contar con su presencia en los próximos comicios. La noticia, que de momento circula activamente en blogs antiguerra y publicaciones demócratas, no debería sorprender a unos ciudadanos con un ex presidente actor, Ronald Reagan, y que hace apenas unos meses proponían al cantante Bono como presidente del Banco Mundial. Aunque si alguien tiene dudas sobre la viabilidad de la idea, algunos parecen disponer de argumento para convencer: «¿Es esta una idea loca? -se pregunta la publicación de Filadelfia Attytood -; no más loca que la de que un actor austríaco con pasado de esteroides y denuncias por acoso llegue a gobernador». El debate está servido.