Reportaje | Plástico contra la lluvia Un colegio de Cambados no puede utilizar el aula de informática porque se inunda cada vez que llueve
10 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Un alumno, un ordenador. Esta es una de las grandes aspiraciones de cualquier sistema educativo. Y aunque en realidad falta todavía mucho para que cada uno de los pupilos disponga de su propia computadora, lo cierto es que los centros docentes gallegos se están incorporando a las nuevas tecnologías. El problema radica en que, en algunos casos, son las instalaciones escolares las que no están preparadas para tanto avance. En el colegio de San Tomé, en Cambados, los estudiantes disponen de un aula de informática en la que aprenden nociones sobre esta disciplina. Pero los escolares llevan ya un par de días sin poder asistir a estas clases. El tejado de las instalaciones -que tienen ya más de treinta años- no ha podido resistir las últimas lluvias caídas en el municipio, y hasta seis unidades tuvieron que cerrar sus puertas por inundaciones. Según relatan los profesores, el agua comenzó a filtrarse por el tejado, y empapó las planchas del falso techo. Éstas cayeron al suelo, y dieron un susto de muerte a maestros y alumnos. La peor parte se la llevó la clase de informática, donde dos ordenadores quedaron inutilizados después de que les hubiese caído encima una de las piezas desprendidas. En vista del panorama, los profesores optaron por cubrir con plásticos las restantes computadoras que hay en el aula. Con ello esperan conseguir que, si las fuertes lluvias se repiten, no acaben con el patrimonio tecnológico del centro. Tampoco se atreven a abrir la clase hasta que un técnico certifique que las conexiones eléctricas se encuentran perfectamente. Será entonces cuando puedan cuantificarse los daños causados. Aunque al principio nadie parecía dispuesto a hacerse cargo de las obras, al final Concello y Educación han llegado a un acuerdo para reparar las instalaciones. Lo que aún se desconoce es cuándo comenzarán los trabajos. Mientras, los profesores seguirán recurriendo al plástico siempre que el cielo amenace tormenta.