Los secuestros exprés en México suman otra víctima de origen gallego

C. Paradela O CARBALLIÑO

GALICIA

El cuerpo de Camilo Guerra apareció dentro de una alcantarilla en el parque de los Dinamos La familia española había enviado dinero para afrontar el pago del rescate solicitado.

18 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El empresario gallego Camilo Guerra Rodríguez, secuestrado a mediados de julio en México cuando disfrutaba de una jornada de pesca con varios amigos, fue encontrado muerto este martes por miembros de la Agencia Federal de Investigación (AFI) en una zona boscosa del parque de los Dinamos, en la capital mexicana. El cadáver apareció en el fondo de una alcantarilla, lo que dificultó su recuperación durante horas. El hallazgo fue posible gracias a una llamada telefónica que anunciaba que el empresario de Avión, de 75 años, se sumaba a la lista de víctimas de los temidos secuestros exprés, en los que el asesinato es la respuesta inmediata de los captores cuando no reciben el rescate solicitado. Un millón de dólares En este caso, la cantidad podría rondar el millón de dólares, una cifra inasumible para la situación económica del empresario (antes de jubilarse se dedicaba a la hostelería), por lo que según fuentes próximas a la familia en España, sus parientes gallegos recaudaron todo el dinero que pudieron desde que se produjo el secuestro y lo enviaron a México para evitar el fatal desenlace. Los primeros datos de la investigación policial, según recogen los medios de comunicación del Distrito Federal, apuntan que el empresario ya podría llevar siete días muerto cuando fue localizado por agentes de la AFI. El cuerpo presentaba fuertes golpes y signos de asfixia. Las primeras pesquisas revelaron además que Camilo Guerra solía visitar la zona de los Dinamos, ya que fue en las proximidades de este parque donde lo interceptaron sus secuestradores a mediados de julio durante una jornada de pesca. El gallego se alejó varios metros del grupo y cuando lo fueron a buscar para comer ya no pudieron encontrarlo. Hijos en Santiago y Escocia Camilo Guerra residía en México desde hace 50 años, aunque poseía una casa en Amiudal, en su municipio de nacimiento. Solía viajar a Galicia cada año y su última visita se produjo hace aproximadamente seis meses. Era padre de dos hijos, un varón que trabaja en Santiago y una mujer que reside en Escocia. Ayer, la noticia de su asesinato conmocionó a los vecinos de Beariz y O Carballiño, donde el empresario tenía familia directa, dos cuñados, que prefirieron mantenerse al margen de cualquier declaración ante la trágica noticia que acababan de recibir del país americano. El secuestro exprés es una práctica habitual en el país del Yucatán como principal fuente de financiación de las bandas de delincuentes que proliferan por algunos estados de Latinoamérica. Son retenciones que en ocasiones se resuelven con rapidez, ya que los captores tienen como objetivo prioritario conseguir dinero de forma fácil y cuanto más rápido sea mejor. No es el caso del empresario carballiñés Avelino Vázquez, que permanece secuestrado desde la pasada Semana Santa, sin que hasta el momento haya noticias sobre su paradero.