Mientras otros concellos de Ferrolterra encuentran salidas, el municipio de Astano sufre una alarmante situación de desempleo: no respeta ni a los ediles
02 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?ene era Astano cuando la empresa estaba en sus años gloriosos y, desgraciadamente, Fene se hundió con la crisis de los astilleros públicos. Mientras los concellos de Ferrolterra encuentran formas para paliar la crisis originada por la reconversión naval firmada en diciembre con diferentes alternativas que generan trabajo, en Fene, la zona cero de la sangría de empleos -en la factoría ubicada en Perlío se prejubiló a 701 personas-, la herida del paro sigue sangrando y mucho. El lunes, sin ir más lejos, dos ediles de la corporación de Fene decían adiós a su cargo para centrarse en sus vidas laborales, que, ante el panorama que divisan, prevén que será lejos de su municipio natal. Ellos son Carlos Neira y Ana Santiago. El primero, que lleva dos años formando parte del gobierno fenés y es economista, desistió hace tiempo de buscar empleo en la zona y empezó a colaborar con una empresa de Santiago. Hasta el momento lo hacía por Internet y ello no le impedía encargarse del área de Hacienda. Ahora, la empresa necesita su presencia física en Compostela y en su despedida aseguraba que «atopar traballo aquí é complicado, eu tiven que ir fóra». Por su parte, Ana Santiago, licenciada en Ciencias Políticas, no sabe si se marchará o no, pero necesita colgar los hábitos políticos para ampliar su formación y volcarse en la búsqueda de ese trabajo que «non apareceu por aquí» durante sus quince años en primera línea política. La historia de Ana y Carlos, llamativa por tratarse de dos personajes de la vida pública, es el pan de cada día de otros vecinos que siguen esperando, por ejemplo, por los planes alternativos para las industrias auxiliares prometidos por el Gobierno y esa especie de Plan Ferrol que está aún sobre el papel. Lo único cierto hasta ahora es que se prejubiló a 701 obreros y que Navantia Fene lleva dos años sin pedidos.