Asegura que los inspectores dirán a los directores cómo organizarse El director xeral de Centros dice que «non sobra tempo, pero si dá para evaluar»
14 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Tras las críticas de los directores de institutos al calendario de final de este curso y principios del 2005-2006, la Consellería de Educación reitera que los días para las evaluaciones de los alumnos son suficientes y que hay que cumplir las 175 jornadas lectivas mínimas establecidos por la ley autonómica. El director xeral de Centros e Ordenación Educativa, Alberto González Armesto, señaló que «o calendario está pensado para que dea tempo; non sobra, pero dá tempo». El portavoz de Educación apuntó que el asunto fue tratado con la Xunta Autonómica de Directores: «Eles comprenden que os días son os que son, e non houbo discrepancias. Cando solicitaron que se trasladase o comezo do vindeiro curso dun venres ao luns seguinte, nós aceptamos», dijo. Por otra parte, González Armesto indicó que el tiempo para valorar con garantías el trabajo de cada alumno es suficiente y dijo que «para iso tamén están as horas que os profesores teñen libres de docencia, poden madurar as cualificacións, tampouco fai falla facer máis conxeturas». En este sentido, opinó que las reuniones de evaluación deberán celebrarse a partir de las 18.30 horas, en los días marcados, «porque os grupos funcionan todo o curso así, non sei por qué tiña que ser distinto nesas datas». Respecto a la afirmación de los directores de que no se hacen responsables de las consecuencias de la situación creada, el responsable de la consellería aseguró que hay muchas personas capacitadas en la Administración para organizar los centros, y agregó que en caso de problemas «o inspector de cada centro diralles cómo teñen que facelo». Armesto es de la opinión de que «se podemos aproveitar todos os días de clase do ano, ¿por que non imos facelo?», y animó a reflexionar sobre lo que considera un intento de trasladar toda la responsabilidad a la Administración educativa. La Consellería de Educación considera que es suficientemente flexible con el funcionamiento de los centros y citó el caso del instituto de Vilalba. En esta localidad el 1 de septiembre coincide con la fiesta del patrón, San Ramón, y se han trasladado a otros días las pruebas lectivas.