La banda de Mick Jagger presentó en Nueva York su próxima gira mundial y anunció que ya tiene casi terminado su nuevo disco, el primero en estudio desde 1997
10 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.«¿Dónde está la fila de la prensa?». La pregunta sale disparada de la boca de un cincuentón melenudo embutido en una camiseta con una lengua gigante a medio camino entre el periodista musical y el fan enardecido. Alrededor de él, más de 250 profesionales de la información se agolpan a la entrada del recinto Julliard Conservatorie, en cuya plaza se levanta un enorme escenario con nombre propio: «Rolling Stones on Stage». Con este título, cuya traducción sería «Los Rolling Stones en el escenario», se presentó ayer en Nueva York la próxima gira mundial de la popular banda británica. A pesar de que la cita era a una hora razonable para noctámbulos empedernidos, las 12 y media de la mañana hora local, los cuatro magníficos se hicieron esperar. Al lado de la que suscribe, un periodista de la prestigiosa revista Billboard masticaba la impaciencia con chicle de regaliz. Un minuto más tarde, un grupo adolescentes rompen el silencio a pleno grito. «¿Son gruppies?», le preguntó al «supuesto» redactor de Rock . «No creo, eso sería ilegal», responde mientras se ajusta la camisa de cuadros perfectamente planchada. Definitivamente, el rock and roll ya no es lo que era, reflexiono mientras me viene la mente el tópico del sexo y las drogas. Apenas quince minutos después, me arrepiento de mis palabras mientras suenan los primeros acordes de Start me up . Los Rolling al completo capitaneados por Mick Jagger inundan el escenario ante el millar de personas reunidas para ver el mini concierto que acompaña a la rueda de prensa. Después del clásico, el grupo sorprende a la audiencia con un tema inédito de su nuevo disco que todavía no tiene título pero del que aseguraron tener «más del 85% del trabajo terminado». La canción, titulada Oh no, not you again, no defraudó gracias a su ritmo potente y una letra gamberra al estilo Stones. El disco es el primero que la banda graba en estudio desde 1997 cuando sacaron a la venta Bridges of Babylon, y será complementado con la nueva gira mundial que se llevará cabo entre el 2005 y 2006. Los detalles del nuevo tour habían levantado gran expectación en los medios al presuponer que podría ser la última. Algo que negaron los artistas. «Nosotros sólo vivimos el concierto cada día», aclaraba Mick Jagger mientras el resto del grupo le sacaba la lengua a los medios. La aventura comenzará el próximo 21 de agosto en Boston y recorrerá más de 35 ciudades en EE.UU. y Canadá. Según anunciaba micrófono en mano el director de la gira, Michael Coehl, después irán a Buenos Aires, México y Sudamérica. No se sabe si en el amplio término con el que la organización se refiere a Iberoamérica está incluida la cita en Puerto Rico, un concierto histórico ya que será la primera vez que la banda rasgará sus guitarras en la isla. Lo que sí está confirmado es que cruzarán el charco camino a Europa en junio, julio y agosto de 2006, y que, si bien Japón ya está garantizado, los fans chinos tendrán que esperar a que los rockeros lleguen a un acuerdo con el gobierno nipón. Como punto y final de su cita de ayer en Nueva York, la banda tocó Brown Sugar y posó para los medios después de contestar, casi siempre en tono de broma, a algunas cuestiones de la prensa. «¿Lo hacéis por dinero o por afición?», remataba un periodista canadiense en la quinta fila. «Lo que no hacemos es contestar a preguntas estúpidas». Definitivamente esto es rock and roll.