El bus escolar parará en A Pobra

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri RIBEIRA

GALICIA

C. QUEIJEIRO

Xunta y Concello han confirmado que la próxima semana los alumnos podrán coger el autobús de otro colegio cercano. Ya no tendrán que caminar 12 kilómetros diarios

09 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

?omo en toda buena historia que se precie, la de los niños de A Pobra que caminan 12 kilómetros diarios para llegar a la escuela tendrá un final feliz. A partir de la próxima semana ya no tendrán ni que levantarse dos horas antes para llegar a la primera clase, ni comer en un suspiro y, mucho menos, recorrer una ruta maratoniana para llegar a la escuela. Según confirmó ayer el delegado de Educación en la provincia de A Coruña, Fernando del Pozo, los pequeños podrán hacer uso a partir del lunes del autobús escolar que traslada a los estudiantes del Pilar Maestú, un colegio que se encuentra situado muy cerca de la escuela en la que están matriculados los monores afectados. El único problema que aún no se ha solucionado es que, debido a su corta edad, los niños deberán ir acompañados por un adulto en el autobús. Las madres ya han manifestado su disponibilidad para viajar junto a sus hijos durante el trayecto, aunque la Xunta no ha confirmado hasta el momento si se contratará a un cuidador. Eso sí, el delegado provincial de la Consellería de Educación explicó que las familias deberán tramitar la solicitud correspondiente. Las madres de los tres niños, que no superan los cinco años de edad mostraron ayer su satisfacción por la buena noticia. De todas formas quieren ser cautas, por lo que aseguraron a La Voz: «Hasta que no tengamos todos los papeles firmados, no nos quedaremos tranquilas». En la tarde de ayer, las madres se reunieron con representantes del Concello de A Pobra para realizar todos los trámites necesarios para poner fin a la penosa ruta que sus hijos debían hacer cada día para ir al colegio. Por su parte, la concejala pobrense de Educación, Encarnación González, quiso dejar claro que el gobierno local trataba desde hace meses de buscar una solución al problema de estos niños. «Desde el Concello se ha estado trabajando. La pega que hemos tenido ha sido la tardanza en solucionarlo», señaló la concejala. La responsable municipal de Educación quiso aclarar además que la situación en la que se encontraban madres y niños al tener que andar varios kilómetros diarios se remonta a hace sólo unos tres meses.