Un galgo burla a las policías del área metropolitana coruñesa

Juan Gómez-Aller A CORUÑA

GALICIA

PERRO PERDIDO EN OLEIROS

09 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Se busca al galgo Tato, un can del que su dueño, un cazador extremeño, prescindió tras ocho años de monterías. Acogido por la asociación SOS Galgos, Tato viajó el miércoles desde Badajoz a A Coruña en una jaula, pero cuando respiró de nuevo aire puro, sobre la playa de Santa Cristina (Oleiros), huyó a toda velocidad dando esquinazo a vecinos y policías. Allí le esperaba Marisa Catoja, la persona encargada de acogerlo en su casa mientras se le buscaba un nuevo dueño. «Los galgos necesitan un collar especial y Tato venía con uno normal y algo suelto, así que cuando cogí la correa y él empezó a correr, me quedé con ella entre las manos. Le seguimos por Santa Cristina y Perillo, luego cruzó el puente de A Pasaxe, donde lo estuvieron a punto de atropellar veinte veces, y pasó por Fonteculler y el Jardín Botánico de O Burgo, pero al llegar a Cambre lo perdimos: tras él íbamos varios vecinos y policías locales, pero al cruzar la frontera entre municipios ya no estaba en su jurisdicción y dejaron de correr», relata Marisa Catoja. Después de ese episodio, Tato perdió de vista a sus perseguidores y a las policías del área metropolitana coruñesa, que no lo han vuelto a localizar. De hecho, el último dato sobre el galgo lo dio anteayer un vecino, que dijo haberlo visto en la autopista AP-9 a la altura de O Burgo. «Fuimos hasta allí, pero ya no estaba. Probablemente se haya internado en el monte, porque un perro que ha estado ocho años cazando se sabe mover muy bien en ese entorno», señaló Catoja, que explicó que «quien lo vea nos puede llamar al 669 113 442 o al 606 799 908». Casi 70 por hora La principal dificultad para atrapar a Tato es su enorme movilidad: los galgos alcanzan picos de velocidad de hasta casi 70 kilómetros por hora, y precisamente por ello son los perros empleados en las carreras de los canódromos. «A las diez de la mañana comenzó todo en Santa Cristina y a mediodía ya estaba en Cambre, eso sin contar que se paró varias veces pero no lo pudimos alcanzar», señala Catoja.