El TRD es profeta en su tierra

E. Vázquez Pita COPENHAGUE

GALICIA

ÓSCAR VÁZQUEZ

Viaje en el tren danés que circula por la red ferroviaria gallega Dinamarca diseñó el tren TRD que circula por Galicia. Pero el InterCity del país nórdico es un 40% más veloz y cubre un tramo similar a A Coruña-Vigo en sólo hora y media.

19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL TRD GALLEGO. La locomotora puede rozar los 160 kilómetros por hora pero el trazado de la red viaria gallega, de carril único y con curvas, reduce su velocidad punta EL TRD DANÉS. Los modelos más modernos de IC3 (TRD) e IC4 (Nexus) son capaces de cubrir un tramo similar al de Vigo y A Coruña en un tiempo récord de hora y cuarto Los copos de nieve caen sobre un andén de la Estación Central de Copenhague. Un moderno IC3 se dispone a recorrer el tramo de 160 kilómetros que une la capital con Odense, la tercera ciudad de Dinamarca, en la isla de Fionia, cuna de los vikingos. La primera sorpresa es que los vagones del InterCity danés disponen de un parque infantil, butacas reservadas a las familias, suelo enmoquetado, máquinas de café y refrescos en los pasillos, y vestíbulos amplios para minusválidos, bicis y maniobras de salida. ¿Realmente éste es el mismo TRD que circula por Galicia? Sí. La silueta frontal del ICL danés es inconfundible. La diferencia más palpable es que el lujoso IC3 combina el motor eléctrico y el diésel. En el caso gallego, la única vía de ferrocarril fue concluida a mediados del siglo XX y sigue sin electrificar ni doblar. La distancia que une Copenhague con Odense es similar a la de Vigo con A Coruña, pero el TRD danés la cubre en hora y media. Es un 40 por ciento más veloz que la locomotora gallega, que emplea dos horas y media. Las nuevas máquinas gallegas Nexus -de la misma familia- pueden alcanzar los 160 kilómetros por hora pero sólo han acortado el viaje cinco minutos pese al visible incremento del precio. En Dinamarca funcionan a su máxima potencia modelos como el ICL, que realizan el trayecto en un tiempo récord de hora y cuarto, con una única parada en el aeropuerto. Un lector avisado podría replicar que comparar Galicia con Dinamarca es injusto porque el terreno del país escandinavo es completamente llano y la montaña más alta del país no supera los 170 metros de altura. Por ello hay tantas bicicletas. A ello se puede replicar que la nieve provoca retrasos y recordar que Odense y Copenhague están en dos islas diferentes, separadas por un estrecho. Hasta hace seis años, el tren tenía que embarcar en la bodega de un ferry para cruzar las gélidas aguas. El gobierno danés invirtió millones de coronas en la construcción de un túnel que desemboca en medio de un puente. Los pasajeros del tren, cuando miran por la ventanilla, ven ¡un faro!. «Antes era impensable ir y venir en el mismo día a Copenhague», dice Marianne, una vecina de Odense. Ventajas Un pasajero del tren, que se dirige a Ahrus, al norte de la península de Jutlandia, comenta las ventajas mientras navega con su agenda PDA. «Mi familia y yo viajamos en tren porque sale más barato que cruzar el puente en coche y pagar el caro peaje. Vamos más cómodos y seguros, sobre todo si nieva», relata. El billete ordinario cuesta 210 coronas (30 euros). Su esposa juega con sus dos hijos en un área infantil habilitada en las últimas plazas del vagón 22. Se trata de un pequeño recinto enmoquetado donde los niños pueden armar piezas de Lego. Otra familia que viaja en las cómodas y amplias butacas de la zona infantil comenta que su hija de cuatro años es fan de María Isabel, la ganadora española de Eurovisión Júnior. La niña tatararea Antes muerta que sencilla mientras dibuja. En ese momento, aparece el camarero, que sirve tazas gratuitas de té o café al pasaje, seguido de una vendedora con el carrito de golosinas y refrescos. Cerca del baño y las puertas, un viajero coloca su bicicleta y recoge la maleta.