La operación contra la red pedófila se salda con siete detenidos en prisión

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA

GALICIA

El resto de los sospechosos permanecen con cargos y deberán comparecer en el juzgado Los investigadores comenzarán la próxima semana a examinar el material incautado.

19 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Tras tres días de exhaustos interrogatorios, el juez Manuel Ángel Pereira firmó el auto de ingreso en prisión para nueve de los diecinueve detenidos en la operación Cerbero -a dos se les impuso el pago de fianzas-. Los restantes sospechosos deberán comparecer en dependencias judiciales cada cierto tiempo: en algunos casos, los días 1 y 15 de cada mes y, en otros, cada semana. El titular de la sala de Caldas, junto con el fiscal que coordina el caso y los investigadores de la Guardia Civil, tuvieron que emplearse a fondo para tomar declaración a la totalidad de arrestados antes de que se cumplieran las 72 horas que la ley permite tener a una persona detenida sin que se le impute algún tipo de cargo. Este límite temporal se cumplió ayer por la mañana y propició que las comparecencias de los últimos implicados se alargara hasta la madrugada. Ahora, en unos días, comenzará una nueva fase de la instrucción en la que se analizarán con detenimiento y profundidad el contenido de todos los ordenadores incautados, así como el material audiovisual que contienen los miles de discos compactos, cintas de vídeo y DVD que fueron intervenidos por la Guardia Civil. Y es que hasta ahora, y para no ralentizar los interrogatorios de los sospechosos, el juez y el fiscal únicamente han visualizado parte del contenido de los ordenadores que pertenecían a cada sospechoso. El objetivo era hacerse una idea de que cargos se le podrían imputar a cada detenido en particular y decretar la puesta en libertad o el ingreso en prisión, según el caso. Además se dio la circunstancia de que del testimonio ofrecido por algunos de los presuntos pedófilos se han sacado indicios que pueden conducir a nuevas detenciones y a abrir nuevas líneas de investigación para los agentes del instituto armado. Es por eso que la parte policial de este caso no se ha dado por concluida. Entre otras cuestiones, se van a hacer pesquisas en el entorno más próximo de algunos de los arrestados ya que se tienen fundadas sospechas de que pueden existir más implicados, ya sean del ámbito familiar como de amistades. Así, los agentes aparentemente han empezado a establecer conexiones entre los dos detenidos en Asturias, circunstancia que no se ha podido llegar a determinar, curiosamente, con los tres arrestados en la provincia vasca de Vizcaya.