El comité de peticiones recibió la demanda más respaldada jamás en su historia Las mujeres de los marineros recogieron 160.000 firmas para que el Reino Unido recupere la gestión.
06 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Las cruzadas del bacalao han vuelto a la carga. Y con renovado ímpetu. Las mujeres de los pescadores escoceses han llevado su indignación a la calle y se han lanzado en busca de ciudadanos que compartan su malestar por las restricciones que el Consejo de Ministros de Pesca aprobó en el mes de diciembre para proteger las poblaciones de bacalao, unas medidas que, a su juicio, abocan a la más absoluta ruina a la flota escocesa de pescado blanco. Para los profesionales no hay duda de que los males que aquejan a su sector pesquero tienen su origen en Bruselas y, por eso, han vuelto a elevar el tono de voz para reivindicar que el Reino Unido se desmarque de la política comunitaria, al menos en lo que a gestión de los caladeros y sus pesquerías se refiere. La cruzada, por el momento, ha sido todo un éxito y constituye una prueba fehaciente del malestar social que se respira en las poblaciones de Escocia más dependientes de la pesca: hasta 160.000 personas han avalado con su firma una demanda al Parlamento escocés para que el Reino Unido abandone la política común de pesca (PCP), según ha recogido el portal pesquero Fis. Amplio respaldo Al entregar la que ha sido la petición popular más respaldada que jamás hayan recibido los diputados escoceses, Carol MacDonald, la portavoz de las cruzadas del bacalao, achacó todos los problemas de la industria pesquera a la política pesquera y sus regulaciones. De la misma opinión es el presidente de los pescadores, Tom Hay, que durante una reunión del comité de peticiones públicas de Holyrood no dudó en asegurar que «no hay duda alguna de que la única manera de rescatar a la industria pesquera británica es a través de la recuperación del control nacional mediante una ley parlamentaria del Reino Unido». Es más, su asociación considera que la política de la UE «es un crimen odioso contra la nación británica». La situación está muy crispada, tanto que la líder de las cruzadas no tuvo reparos en dar un ultimátum al comité y advirtió a los parlamentarios de que si no consiguen apoyos para su causa, irán solos a Westminster. Ahora bien, eso no pasará desapercibido a la opinión pública, que lo tendrá en cuenta en las próximas elecciones generales. Quizá no sea debido a esa amenaza, pero lo cierto es que el comité de peticiones públicas acordó redactar una nota para el Ejecutivo incorporando los detalles de la demanda de los profesionales escoceses.