Un hombre sustrajo un Citroën oficial cuando el chófer bajó a comprar la prensa. El vehículo fue recuperado en apenas dos horas gracias al sistema GPS
18 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Fue bajarse del coche en el centro de Pontevedra para comprar la prensa diaria y, al volver, éste había desaparecido. No pasaría de ser una anécdota más si no fuera por el hecho de que el vehículo pertenece a la Diputación y en el momento de ocurrir los hechos, primera hora de la mañana de ayer, tenía que acudir a Vilanova para recoger a José Juan Durán, mano derecha de Rafael Louzán y único diputado con dedicación exclusiva. El informe de la Policía Local señala que la sustracción del Citroën C-5 Exclusiv oficial, valorado en aproximadamente 30.000 euros, se produjo sobre las siete y diez de la madrugada, después de que el chofer hubiera dejado estacionado el automóvil encendido y con las llaves puestas en el contacto. En ese momento, un joven, de mediana estatura y moreno, que aún no ha sido identificado, aprovechó para darse un paseíto por el casco urbano. No había transcurrido mucho tiempo cuando el C-5 fue localizado a menos de un kilómetro del lugar del robo, circulando por las inmediaciones de la plaza de Galicia. Tendrían que pasar casi dos horas hasta que agentes municipales recuperaran el turismo. El caco lo había estacionado en batería con un pequeño golpe en la aleta derecha, daños que habían sido ocasionados a la hora de realizar la maniobra de aparcamiento. Además, el vehículo había sido cerrado con llave, como si el ladrón tuviese intención de volver a utilizarlo. La rápida actuación policial fue posible gracias al innovador sistema de GPS del que van provistos los automóviles oficiales de la Diputación Provincial. Un responsable de la compañía Intek explicó que los coches llevan un localizador y dos antenas completamente ocultos. «En el momento en que nos llamaron informándonos de lo ocurrido, tardamos entre ocho y dieciséis segundos, según como esté la telefonía, en situar el turismo en la cartografía y automáticamente nos pusimos en contacto con el 092», relata el responsable de la firma. Fue entonces cuando a los funcionarios locales les tocó la tarea de rastrear toda la zona buscando el exclusivo Citroën C-5 entre una marea de coches estacionados en batería.