Bush derrota a Kerry por una abultada diferencia de 3,5 millones de votos

La Voz

GALICIA

El candidato demócrata llamó al presidente a primera hora de la tarde para felicitarlo y reconocer su victoria Los republicanos ganaron fácil en Florida, y Ohio fue el más disputado

03 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

George Walker Bush -New Haven, Connecticut, 1946- seguirá siendo durante los próximos cuatro años el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos después de que la mayoría de los ciudadanos del país respaldaran su primer mandato y le otorgaran tres millones más de votos que a su rival, el candidato demócrata John Kerry. La victoria fue mucho más clara que hace cuatro años, pues el aspirante a la reelección obtuvo un holgado resultado en Florida, mantuvo todos los estados que había ganado entonces -salvo el intrascendente New Heaven- y superó ampliamente a su oponente en la suma total de votos. El candidato republicano, no obstante, no pudo celebrar la victoria hasta el mediodía de ayer, doce horas después de que se cerraran los últimos colegios electorales. La razón fue el ajustado escrutinio de Ohio, en el que sacó un punto y medio a su rival, pero cuyos resultados oficiales dependerán de las urnas de votos provisionales. Tras lo ocurrido hace cuatro años, una ley nacional obliga a recoger las papeletas de aquellos votantes que bien no puedan demostrar su identidad, bien no se encuentren en el censo pero aseguren tener derecho de sufragio o mismamente se hayan confundido de colegio electoral. Esos votos son comprobados en el plazo de once días -según la reglamentación propia de Ohio- y los que sean válidos pasan al escrutinio general. La cifra exacta de votos provicionales recogidos en este estado es un misterio, pero se habla de varias decenas de miles y por ello las opciones de Kerry, que en el escrutinio general quedó a 136.483 votos de su rival, son prácticamente nulas. Pero la incerticumbre acabó a las 13 horas, cuando el senador por Masachusets compareció en público desde Boston para proclamar vencedor a su rival y anunciar que ya le había felicitado. Con semblante triste y acompañado de su mujer, Kerry admitió que no tiene ninguna opción en Ohio y expresó su deseo de que «Estados Unidos pueda comenzar a restañar las heridas» abiertas durante una «amarga campaña electoral». Dos horas después, el presidente Bush abandonó la Casa Blanca para dirigirse al Ronald Reagan Building, cuartel general de la campaña republicana. Desde allí, tuvo unas cariñosas palabras para su rival y anunció que es el momento de que todos los estadounidenes trabajen juntos contra el terrorismo. Escenario postelectoral El escenario postelectoral, aunque de idéntico resultado al de hace cuatro -a expensas de la confirmación oficial de Ohio, y de lo que pase con unas pocas papeletas que quedan por contar en Nuevo México y Iowa, que ya no serán decisivas-, ofrece un panorama mucho más alentador para el presidente Bush: ha barrido en el voto popular, ha borrado las sospechas de fraude que había en Florida y ni siquiera podrá escuchar que los demócratas volvieron a resultar perjudicados por el independiente Ralph Nader, que se quedó en 0,3% de los votos.