Fraga deja abierto el posible relevo de Palmou antes de las autonómicas

Serafín Lorenzo SANTIAGO

GALICIA

XOÁN A. SOLER

Asegura que todos los «equívocos» dentro el PP están aclarados y las «sugestiones de dimisión», retiradas Advierte de que la continuidad del secretario xeral no descarta «otros cambios»

03 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Manuel Fraga mantiene a Xesús Palmou como secretario general del PPdeG, pero no garantiza si continuará en el cargo hasta las elecciones autonómicas del próximo año, como pedía Mariano Rajoy. El líder de los populares gallegos se limitó ayer, al término de la reunión en la que el comité ejecutivo ratificó la dirección elegida en el congreso regional, a subrayar que Palmou sigue como número dos, tal como acordó con Rajoy en la noche del martes después de un pulso en el que el propio conselleiro de Xustiza y el de Pesca amenazaron a Fraga con la dimisión si el primero era cesado de sus funciones en el partido. Otros tres conselleiros afines a Rajoy presionaron a Fraga para mantener a Palmou en contra de la voluntad del presidente, que pactó el cambio con Baltar. El jefe del Ejecutivo compareció con Palmou y un mensaje de normalidad. Fraga despachó las preguntas sobre la crisis que negoció con Rajoy en la residencia de Monte Pío, encuentro que calificó de «sumamente satisfactorio». Arguyó que «había equívocos y nada más. Todo ha quedado aclarado. Se han retirado todas las sugestiones de dimisión. Hay acuerdo pleno en todos los niveles del PP en Galicia, por el bien de todos», indicó. Describió como «moi simpática e cordialísima» la cita. «Tomou conmigo unha copa e incluso fumou un puro», reveló. Descartó presiones de Rajoy y que el acuerdo adoptado menoscabe su autoridad. Fraga fue muy cauto ante las preguntas sobre el futuro de Palmou después del apaño para darle la salida digna que pedía. Precisó que tendrá que compatibilizar sus funciones en la Xunta y en el PP, y que su continuidad «non impide que máis adiante poda haber outros cambios». «Hoy ha sido ratificado, y espero que lo hará muy bien y se entenderá con todo el mundo», señaló. ¿Continuará hasta las autonómicas? «No me atrevo a hacer ninguna aseveración que no sea la de que ha sido ratificado por el comité regional del partido». Apuntó que Palmou tiene su confianza («quiero contar con la de él como él cuenta con la mía»), que no está decepcionado («no quisiera presidir un partido de liliputienses en que nadie supiera levantar la voz») y que no se ha sentido presionado («por eso puedo decir que vivimos una paz octaviana»). Fraga admitió que la comunicación de Santiago con Ourense y con Madrid sufre «interferencias», pero incidió en que las «zonas de sombra» están clarificadas y que mantiene su intención de ser candidato «si Dios me da vida e saúde e vostedes [los periodistas] non me acaban coa paciencia».